romanovski
Poeta recién llegado
La completa asunción de la ontología
deviene en la aspiración elevada
de la trascendencia de la cosa y el ser
a través del cálculo
de los ángulos diferenciales
adyacentes al núcleo central de la mente.
Una vez asumida la medida de todas las cosas
la sombra de la idea será conceptualizada
y alineada al cuerpo
en un campo de fuerzas
que se revierte desde su centro
anidando en un núcleo axiomático convergente.
Se realizará para ello
la vinculación de la cosa óntica
en sus diferentes transiciones
a la idea simplificada
girando gradualmente
el ángulo de observación
y analizando cada situación
que el ser desarrolla
a lo largo de esa línea de proyección meridiana.
Será una constante la medida coincidente
en el mismo segmento
por la cual la mente se ejercita
ajustando conceptos a ideas
en el ejercicio de concentrar
en un punto imaginario de la realidad
el máximo y el mínimo
linealmente configurando
el axioma de la existencia
para ir completando ideas
que giren alrededor del punto neutro
en su contracción original.
La idea matriz hallará la singularidad
con un sujeto que centralice
todo objeto que haya pasado
por el análisis del proceso cognoscitivo
y midiendo con la regla de oro
todas las cosas en constante equivalencia
se habrá atribuido la perfección
a la isotrópica matriz de vectores
en cuyo centro
los infinitos planos se cruzan
para generar un alma
conforme a cada uno de lo objetos
de singularización procesados.
Éstos, bajo el concepto puro
y la idea simple
conciliarán todas las cosas
hechas a razón de una derivada
que constituye la vara de medición perfecta
comprobando cómo el alma se autogenera
cuando la mente toma conciencia
del lugar de fijación
de ese punto de contracción
donde la ciencia se completa.
La derivada perfeccionará la idea concreta
en la asunción del cuerpo
en una misma frecuencia de resonancia
para abrir la puerta de enlace
a la vida eterna
y ubicarse en el punto de infinita reflexión
donde las líneas de la matriz vectorial
se fraguan en un juego conectivo
de luces excelsas
que se cancelan proporcionalmente
a la contracción de las ideas plenas
derivando en la expulsión
del concepto excedente
que no haya completado
el proceso de fijación al punto neutro
de la idea completa.
Por lo tanto
las ideas habrán profundizado
en la conceptualización del alma
y habrán trascendido la razón
con la vara de medición perfecta
habiendo alcanzado la vinculación
del sujeto y objeto
sin muro de contención
que impida la unión
de la causa y efecto
enlazando en el punto medio
como eje creativo e infinito
de cada cosa conceptualizada idealmente
para que la ley de la dualidad se aniquile
encontrando el punto
en la unidad sin movimiento.
Por lo tanto
el alma que se desprenda del velo
del único vector
que somete a presión al punto medio
se hallará en conexión recíproca
con cada matriz infinita
inscrita en cada cuerpo
que se regenera gozando de dicha
y tras haber disipado la niebla
del finito vector
las ideas irán asociándose
en un círculo perfecto
benditas por el yo eterno
que gravita sin dimensión ni tiempo.
La matriz de vectores
se fijará en el punto infinito
al ser inmanente a la mente
que trasciende cada plano
definido geométricamente
con el cálculo de su tangente
vehiculando paralelamente al alma
que definitivamente en los cielos
alcanza su punto neutro
de convergencia ontológicamente trascendido .
FIN.
Romanovski ©
ResponderReenviar
deviene en la aspiración elevada
de la trascendencia de la cosa y el ser
a través del cálculo
de los ángulos diferenciales
adyacentes al núcleo central de la mente.
Una vez asumida la medida de todas las cosas
la sombra de la idea será conceptualizada
y alineada al cuerpo
en un campo de fuerzas
que se revierte desde su centro
anidando en un núcleo axiomático convergente.
Se realizará para ello
la vinculación de la cosa óntica
en sus diferentes transiciones
a la idea simplificada
girando gradualmente
el ángulo de observación
y analizando cada situación
que el ser desarrolla
a lo largo de esa línea de proyección meridiana.
Será una constante la medida coincidente
en el mismo segmento
por la cual la mente se ejercita
ajustando conceptos a ideas
en el ejercicio de concentrar
en un punto imaginario de la realidad
el máximo y el mínimo
linealmente configurando
el axioma de la existencia
para ir completando ideas
que giren alrededor del punto neutro
en su contracción original.
La idea matriz hallará la singularidad
con un sujeto que centralice
todo objeto que haya pasado
por el análisis del proceso cognoscitivo
y midiendo con la regla de oro
todas las cosas en constante equivalencia
se habrá atribuido la perfección
a la isotrópica matriz de vectores
en cuyo centro
los infinitos planos se cruzan
para generar un alma
conforme a cada uno de lo objetos
de singularización procesados.
Éstos, bajo el concepto puro
y la idea simple
conciliarán todas las cosas
hechas a razón de una derivada
que constituye la vara de medición perfecta
comprobando cómo el alma se autogenera
cuando la mente toma conciencia
del lugar de fijación
de ese punto de contracción
donde la ciencia se completa.
La derivada perfeccionará la idea concreta
en la asunción del cuerpo
en una misma frecuencia de resonancia
para abrir la puerta de enlace
a la vida eterna
y ubicarse en el punto de infinita reflexión
donde las líneas de la matriz vectorial
se fraguan en un juego conectivo
de luces excelsas
que se cancelan proporcionalmente
a la contracción de las ideas plenas
derivando en la expulsión
del concepto excedente
que no haya completado
el proceso de fijación al punto neutro
de la idea completa.
Por lo tanto
las ideas habrán profundizado
en la conceptualización del alma
y habrán trascendido la razón
con la vara de medición perfecta
habiendo alcanzado la vinculación
del sujeto y objeto
sin muro de contención
que impida la unión
de la causa y efecto
enlazando en el punto medio
como eje creativo e infinito
de cada cosa conceptualizada idealmente
para que la ley de la dualidad se aniquile
encontrando el punto
en la unidad sin movimiento.
Por lo tanto
el alma que se desprenda del velo
del único vector
que somete a presión al punto medio
se hallará en conexión recíproca
con cada matriz infinita
inscrita en cada cuerpo
que se regenera gozando de dicha
y tras haber disipado la niebla
del finito vector
las ideas irán asociándose
en un círculo perfecto
benditas por el yo eterno
que gravita sin dimensión ni tiempo.
La matriz de vectores
se fijará en el punto infinito
al ser inmanente a la mente
que trasciende cada plano
definido geométricamente
con el cálculo de su tangente
vehiculando paralelamente al alma
que definitivamente en los cielos
alcanza su punto neutro
de convergencia ontológicamente trascendido .
FIN.
Romanovski ©
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