Gissel
Poeta recién llegado
El tiempo aparece sin fin,
el sonido del piano destruye
la melodía que anida el corazón,
y el abismo lo sustituye.
La razón abandona
al pianista que canta con emoción
detras del telón, en espera
de la continuación.
En la palma de sus manos bailan los sueños
de la noción perdida en un espejo,
uno tan desgastado y viejo,
admirando a quien fue.
La locura consume
al sujeto mirando su reflejo,
y el miedo con su voz alejo
al profundizar en su canción.
el sonido del piano destruye
la melodía que anida el corazón,
y el abismo lo sustituye.
La razón abandona
al pianista que canta con emoción
detras del telón, en espera
de la continuación.
En la palma de sus manos bailan los sueños
de la noción perdida en un espejo,
uno tan desgastado y viejo,
admirando a quien fue.
La locura consume
al sujeto mirando su reflejo,
y el miedo con su voz alejo
al profundizar en su canción.
La letra derrumba
la lejania entre ambos,
el espacio se abre y la tierra la traga,
dejando al sujeto sin alma.
El voz del pianista
resuena detras de la escena,
dejando a la vista el rostro que
con esfuerzo dejo en condena.
La melodía yace en el suelo
cuando el rostro ha sido revelado,
y sus manos temblorosas
se han esfumado.
El deseo se cumplio,
la melodía desgastada curo
el alma que dejo atras,
hoy lo pudo aceptar.
Ambos son los mismos,
detras de la escena,
tocando y cantando
al abismo eterno.
Soñando al olvido,
pidiendo el retorno
a quien una vez fue, y
no podra volver a ser.
El espejismo de dos pianistas
cantandole al precipicio se destruye
dejando al pie del escenario
a uno, como fue desde el principio.
la lejania entre ambos,
el espacio se abre y la tierra la traga,
dejando al sujeto sin alma.
El voz del pianista
resuena detras de la escena,
dejando a la vista el rostro que
con esfuerzo dejo en condena.
La melodía yace en el suelo
cuando el rostro ha sido revelado,
y sus manos temblorosas
se han esfumado.
El deseo se cumplio,
la melodía desgastada curo
el alma que dejo atras,
hoy lo pudo aceptar.
Ambos son los mismos,
detras de la escena,
tocando y cantando
al abismo eterno.
Soñando al olvido,
pidiendo el retorno
a quien una vez fue, y
no podra volver a ser.
El espejismo de dos pianistas
cantandole al precipicio se destruye
dejando al pie del escenario
a uno, como fue desde el principio.
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