La mente es un lugar mágico
donde el niño desgraciado
Invitado por Alícia
persigue al conejo blanco.
Hay agentes que pretenden
esculpirlo, moldearlo,
pero es tan fuerte su magia
que seguirá imaginando;
pondrá rostro a las cucharas
los tenedores y platos,
creará mil fantasías
para combatir el llanto;
escapará cada noche
a un lugar paradisiaco.
Más tarde, mente brillante,
adolescente avispado,
se atrinchera en la mentira
bajo el lema ¿truco o trato?
¿es la mente de un político
que pretende ser honrado?
¿O es acaso un idealista
cual Quijote enajenado
que confunde con gigantes
algunos molinos blancos?
El brillo se desvanece
con las sombras del ocaso
donde aparecen los monstruos
que en la razón se crearon
y en la mente devastada
cual páramo desolado
surge en el viejo patriarca
aquél niño desgraciado.
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