FranPayne
Poeta recién llegado
La mente en pie de guerra
Me hice adicto al placer de internarlo todo y no perder nada,
derrumbando el bostezo que sesga las alas.
Lejos de entender la oscuridad,
sostengo velas que se consumen con la mecha intacta.
Hojas que caen por el peso de los errores,
el hastío que sufren los niños si no corren.
Recibiendo con impotencia el castigo de solo recordar su espalda,
los noches de vigilia que estrangulan el mástil de mi guitarra.
Me hice adicto al placer de internarlo todo y no perder nada,
derrumbando el bostezo que sesga las alas.
Lejos de entender la oscuridad,
sostengo velas que se consumen con la mecha intacta.
Hojas que caen por el peso de los errores,
el hastío que sufren los niños si no corren.
Recibiendo con impotencia el castigo de solo recordar su espalda,
los noches de vigilia que estrangulan el mástil de mi guitarra.
Última edición: