horacio caraballo
Poeta recién llegado
Tropecé dos veces con la misma piedra.
La primera lastimó y dejó heridas.
Me desquició tanto el alma
que la dejé y la dí perdida por perdida.
La segunda fue atípica,
porque ya sabía que me iba a herir.
Mas, igual la busqué tan atrevido,
que me dio impulsos de querer seguir.
Hacerlo de nuevo fue adrede y con ganas,
para sentir qué me daba el dolor.
Probar que estoy vivo de nuevo
y que el fuego eterno fluye en mi interior.
Tropecé de nuevo y esta vez
todo me sirvió de experiencia.
Logré encontrar algo bueno en lo malo
y borrar todas las ausencias.
Tomé esa piedra que entorpece el camino
y con ella hice el cimiento que da un hogar.
Hice un santuario donde fulgura tu belleza
y un camino mejor por donde llegar.
Caminé de nuevo a tu lado
y esta vez fue sin tropezar.
Las piedras que mi corazón medraron,
al final hicieron, de éste, un bello lugar.-
La primera lastimó y dejó heridas.
Me desquició tanto el alma
que la dejé y la dí perdida por perdida.
La segunda fue atípica,
porque ya sabía que me iba a herir.
Mas, igual la busqué tan atrevido,
que me dio impulsos de querer seguir.
Hacerlo de nuevo fue adrede y con ganas,
para sentir qué me daba el dolor.
Probar que estoy vivo de nuevo
y que el fuego eterno fluye en mi interior.
Tropecé de nuevo y esta vez
todo me sirvió de experiencia.
Logré encontrar algo bueno en lo malo
y borrar todas las ausencias.
Tomé esa piedra que entorpece el camino
y con ella hice el cimiento que da un hogar.
Hice un santuario donde fulgura tu belleza
y un camino mejor por donde llegar.
Caminé de nuevo a tu lado
y esta vez fue sin tropezar.
Las piedras que mi corazón medraron,
al final hicieron, de éste, un bello lugar.-