Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La montaña verde, la montaña azul
Vámonos a la montaña verde,
vámonos todos a la montaña azul;
todos cantando, la cara alegre,
vámonos todos, también tú.
El poder de dios nos albergue
si puede ser dios y ser luz;
el deber de dios es el debe,
nos debieron decir por la cruz.
Son los falsos profetas
multitud de propuestas.
No te quedes ninguna
Si adivinan no resta
la maldad de su inquieta
alevosa fortuna.
Cuando dios fue de veras
no hubo iglesia ni trono,
lo que ahora es palestra
en otro tiempo fue mono.
Nada es cómo pintan,
ni la luna y el sol,
ni los mares ni ríos,
ni la letra es canción
si no hay música y brío,
porque todos imitan
a quien sabe que dios.
Y quien diga ¡Dios mío!,
y quien tenga el gran don,
profetice que muero
si no muere el amor.
Y desde allí, el sueño albur,
nos da la paz por toda fiebre,
la montaña verde,
la montaña azul.