RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
LA MONTAÑA
Avanza la montaña en el bajel del tiempo,
aromada ella toda con las mieles eternas,
las rocas sempiternas que esconden su tesoro
abrazan tempestades, y vierten manantiales,
que salen presurosos formando un laberinto.
Por la senda insondable les unirá un camino,
embravecido o manso como Dios ha querido
será como serpiente de escamas asombrosas,
que va diciendo al paso, nunca más volverá.
La sombra languidece con hambre de nostalgia
la tarde se ha extinguido porque se cayó el sol,
las flores se acurrucan en su jaula de seda,
la niebla que dormía su siesta en la oración
huye nerviosa, presa de un inusual pavor,
las aves se recogen apresurada mente,
los árboles se inclinan reverentes al suelo,
el viento ha provocado en el campo un temblor.
Avanza la montaña en el bajel del tiempo,
aromada ella toda con las mieles eternas,
las rocas sempiternas que esconden su tesoro
abrazan tempestades, y vierten manantiales,
que salen presurosos formando un laberinto.
Por la senda insondable les unirá un camino,
embravecido o manso como Dios ha querido
será como serpiente de escamas asombrosas,
que va diciendo al paso, nunca más volverá.
La sombra languidece con hambre de nostalgia
la tarde se ha extinguido porque se cayó el sol,
las flores se acurrucan en su jaula de seda,
la niebla que dormía su siesta en la oración
huye nerviosa, presa de un inusual pavor,
las aves se recogen apresurada mente,
los árboles se inclinan reverentes al suelo,
el viento ha provocado en el campo un temblor.
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