MOTO VOLADORA
(décimas)
Un adiós a los motociclistas muertos en accidente de 7 motociclistas.
Yo sé bien cómo se siente
al surcar la carretera,
vibra loca el alma entera
y se pierde lo consciente.
Es enorme su corriente
te arrastra a hacer locuras
y creernos ser figuras
de campeones expertos
sin pensar que tal vez muertos
acabemos por fracturas.
En eufórico delirio
todo excede la confianza
y no hay nadie que en templanza
baje el fuego de mi "cirio".
Me haga ver que es un martirio,
eso que arde en mis entrañas
me lleva a subir montañas
con mi moto como rayo
voy sintiendo cómo estallo
al hacer estas hazañas.
Pero no cejo y me animo
al mirar como devora
esta moto voladora
las señales que no estimo.
Y la verdad que es divino
al sentirnos ser cometas
ya no son las bicicletas,
que solíamos pedalear
y no se pueden adaptar
para gentes tan inquietas.
Y los "polis" bien parados
no se quieren arriesgar
a los locos corretear
y acabar bien estrellados.
Se hacen bien disimulados,
sin tomar la iniciativa
que esta gente tan activa
se les pueda proteger
si quieren tanto correr
haya un tope que prohíba
ofreciéndoles lugares
que sean más adecuados
donde queden desbordados
esos nervios y pesares.
Ahí se oirán los cantares,
de las motos que "rugientes",
libraran los accidentes
por estar más protegidos,
donde afinen los sentidos
sin arriesgar a inocentes.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Libro POEMAS MIXTOS.
Copyright INDAUTOR México.
(décimas)
Un adiós a los motociclistas muertos en accidente de 7 motociclistas.
Yo sé bien cómo se siente
al surcar la carretera,
vibra loca el alma entera
y se pierde lo consciente.
Es enorme su corriente
te arrastra a hacer locuras
y creernos ser figuras
de campeones expertos
sin pensar que tal vez muertos
acabemos por fracturas.
En eufórico delirio
todo excede la confianza
y no hay nadie que en templanza
baje el fuego de mi "cirio".
Me haga ver que es un martirio,
eso que arde en mis entrañas
me lleva a subir montañas
con mi moto como rayo
voy sintiendo cómo estallo
al hacer estas hazañas.
Pero no cejo y me animo
al mirar como devora
esta moto voladora
las señales que no estimo.
Y la verdad que es divino
al sentirnos ser cometas
ya no son las bicicletas,
que solíamos pedalear
y no se pueden adaptar
para gentes tan inquietas.
Y los "polis" bien parados
no se quieren arriesgar
a los locos corretear
y acabar bien estrellados.
Se hacen bien disimulados,
sin tomar la iniciativa
que esta gente tan activa
se les pueda proteger
si quieren tanto correr
haya un tope que prohíba
ofreciéndoles lugares
que sean más adecuados
donde queden desbordados
esos nervios y pesares.
Ahí se oirán los cantares,
de las motos que "rugientes",
libraran los accidentes
por estar más protegidos,
donde afinen los sentidos
sin arriesgar a inocentes.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Libro POEMAS MIXTOS.
Copyright INDAUTOR México.
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