David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
Fue hace unos días atrás
Un empleado mío enfermó de gravedad, era impalpable el dolor que sentía
Me fue imposible visitarlo, puesto que ello me hubiese costado la vida
Parecía llamar las puertas del cielo y gritar insondablemente por ayuda
¡DIOS MIO AYUDALE!
Me miraba al espejo y no podía creer que mi amigo muriese
Daba vuelta, tras vuelta, infinitas veces repitiendo ¡estoy apunto de morir!
Un gran secretario judicial esta a punto de pasar a mejor vida
Inmensa parva de nubes rodaba la zona
Convalecía como árbol a punto de caer dormido
¡DIOS MIO AYUDALE!
Días antes de cargar su féretro en mi hombro
Lo ultimo que supe de él fue que a su morada llegaban aves de rapiña para ver si ya ve había muerto para quedarse con su plaza.
Al final nadie sabe para quien trabaja…
Dios lo tenga en su santa gloria
Un empleado mío enfermó de gravedad, era impalpable el dolor que sentía
Me fue imposible visitarlo, puesto que ello me hubiese costado la vida
Parecía llamar las puertas del cielo y gritar insondablemente por ayuda
¡DIOS MIO AYUDALE!
Me miraba al espejo y no podía creer que mi amigo muriese
Daba vuelta, tras vuelta, infinitas veces repitiendo ¡estoy apunto de morir!
Un gran secretario judicial esta a punto de pasar a mejor vida
Inmensa parva de nubes rodaba la zona
Convalecía como árbol a punto de caer dormido
¡DIOS MIO AYUDALE!
Días antes de cargar su féretro en mi hombro
Lo ultimo que supe de él fue que a su morada llegaban aves de rapiña para ver si ya ve había muerto para quedarse con su plaza.
Al final nadie sabe para quien trabaja…
Dios lo tenga en su santa gloria