Carlos R. Ruiz González
Poeta asiduo al portal
Recién salida del panteón
llegó la huesuda a la Internet.
¿Será su intención mortal
o solo querrá navegar?
Con un sombrero elegante
se pasea por los poemas
de las damas del Portal
La Catrina muy sonriente
las empieza a atosigar
y las pobres poetisas
piden que la vengan a multar.
Ya las tiene acorraladas,
muchas de ellas aterradas
gritan, lloran, se desmayan,
la Catrina pega un grito: ¡se me callan!
No se asusten mis poetisas
aún no es hora de morir
sólo quiero que reciten
un poema para mi.
llegó la huesuda a la Internet.
¿Será su intención mortal
o solo querrá navegar?
Con un sombrero elegante
se pasea por los poemas
de las damas del Portal
La Catrina muy sonriente
las empieza a atosigar
y las pobres poetisas
piden que la vengan a multar.
Ya las tiene acorraladas,
muchas de ellas aterradas
gritan, lloran, se desmayan,
la Catrina pega un grito: ¡se me callan!
No se asusten mis poetisas
aún no es hora de morir
sólo quiero que reciten
un poema para mi.
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