Birbiloke
Poeta adicto al portal
Esa ambulancia que suena
algún día vendrán a por mí,
tarde a su cita
como siempre.
Los muertos recogerán mi crepúsculo
ánima de mis deseos
y algunos vendrán
de vuelta y medía
abofeteando mi cara
el despelleje de mi calavera,
con cuatro hostias.
Insulsos y anodinos
cómo si la ausencia les protegiera.
A la bella e indomable
la terrible cara a cara.
¡ O tú o yo !
Y dieran tres cuartas de un paso
al encuentro.
Eres mía, dijo
desde siempre
y yo vengativa le digo...
...la vida que en ti carece
te la he robado yo
vivida con mi muerte.
Te regalo mi trozo de carbón
endulzado con tinieblas
y suspiros y llanto
del calor placentero del fuego.
Lagrimas de un río desbocado
que nunca llegó habitar el mar.
El vuelo de una gaviota
que a veces quiso ser golondrina
y dejó que el sol le inundara.
Y a veces sueño
la penumbra de un bosque,
el sendero y su miedo verde,
ese resplandor que avienta
y orea mis temores.
algún día vendrán a por mí,
tarde a su cita
como siempre.
Los muertos recogerán mi crepúsculo
ánima de mis deseos
y algunos vendrán
de vuelta y medía
abofeteando mi cara
el despelleje de mi calavera,
con cuatro hostias.
Insulsos y anodinos
cómo si la ausencia les protegiera.
A la bella e indomable
la terrible cara a cara.
¡ O tú o yo !
Y dieran tres cuartas de un paso
al encuentro.
Eres mía, dijo
desde siempre
y yo vengativa le digo...
...la vida que en ti carece
te la he robado yo
vivida con mi muerte.
Te regalo mi trozo de carbón
endulzado con tinieblas
y suspiros y llanto
del calor placentero del fuego.
Lagrimas de un río desbocado
que nunca llegó habitar el mar.
El vuelo de una gaviota
que a veces quiso ser golondrina
y dejó que el sol le inundara.
Y a veces sueño
la penumbra de un bosque,
el sendero y su miedo verde,
ese resplandor que avienta
y orea mis temores.