montse_bcn
Poeta recién llegado
Cerraste los ojos y viste la muerte.
La muerte, amiga fiel,
incansable.
Quien se posó
en mi cuna al nacer.
La muerte es como un sueño profundo, sin libertad,
un lugar sin esperanza.
Un mundo vacio y lleno, a la vez
en el cual no tiene final.
No habrá un bonito sol al despertar,
habrá un sol oxidado, marchito, podrido
que pide venganza.
Y se escucharan sus lloros cada mañana al amanecer,
diciendo que, mañana al despertar ya no estara allí,
sino en un mundo mejor,
y algún dia ese sol despertara, floracerá y nacera un nuevo día.
La muerte tiene un parecido con el reloj de arena,
cada grano va cayendo
a poco a poco,
en un mar de lágrimas.
La muerte tiene un lado oscuro
que aparece en un instante
de la alegría del poder vivir.
Las palabras son poderosas.
Y el silencio trajico.
La pálida muerte lo mismo llama
a las cabañas humildes,
que a las torres de los reyes.
Hay que saber valorar
las cosasmás insignificantes de la vida
las personas más queridas.
Hasta el cartero, cuando cada mañana aparece.
Donde la vida y la muerte es cruzan
no hay barreras, ni tan solo el amor,
ni un límite que pueda fíjarlo.
Porque esos límites se cruzaron,
el día en el que el cielo y la tierra surguieron, cuando el mundo se creó...
en un lúgar infinito.
La muerte, amiga fiel,
incansable.
Quien se posó
en mi cuna al nacer.
La muerte es como un sueño profundo, sin libertad,
un lugar sin esperanza.
Un mundo vacio y lleno, a la vez
en el cual no tiene final.
No habrá un bonito sol al despertar,
habrá un sol oxidado, marchito, podrido
que pide venganza.
Y se escucharan sus lloros cada mañana al amanecer,
diciendo que, mañana al despertar ya no estara allí,
sino en un mundo mejor,
y algún dia ese sol despertara, floracerá y nacera un nuevo día.
La muerte tiene un parecido con el reloj de arena,
cada grano va cayendo
a poco a poco,
en un mar de lágrimas.
La muerte tiene un lado oscuro
que aparece en un instante
de la alegría del poder vivir.
Las palabras son poderosas.
Y el silencio trajico.
La pálida muerte lo mismo llama
a las cabañas humildes,
que a las torres de los reyes.
Hay que saber valorar
las cosasmás insignificantes de la vida
las personas más queridas.
Hasta el cartero, cuando cada mañana aparece.
Donde la vida y la muerte es cruzan
no hay barreras, ni tan solo el amor,
ni un límite que pueda fíjarlo.
Porque esos límites se cruzaron,
el día en el que el cielo y la tierra surguieron, cuando el mundo se creó...
en un lúgar infinito.