el caminante37
Poeta adicto al portal
La muerte
está atada al poste
al viaducto único de electrones
danzantes
está atrapada en la imagen
de un niño, de una mujer o
de un anciano
pegada o clavada, pero quieta
allí en aquella esquina
en el poste eléctrico
está ella, la muerte.
Quimera sin deseo
alto rango ostenta
no siendo nada, lo es
pero, no siéndolo, reza;
si has de toparte con ella
vacía el cuenco de tu destino
a no ser un desatino
te lleve lejos de ella
¿No querrás amanecer
al lada de tal belleza?
No pesan las penas pues
en un momento te siega.
Quiero decir y lo afirmo
Que a mi lado, aquí, se encuentra
Por encima de tu hombro
su mano, hueso de seda, se muestra.
No la temas, siempre está, más
no siempre la respetas
si acaso, ni la recuerdas.
Quiero concluir ahora
con un abrazo hacia ella
quien quiera tenerla miedo
que en su fuero se lo tenga
yo con ella siempre vivo
y muero, también, por ella.
está atada al poste
al viaducto único de electrones
danzantes
está atrapada en la imagen
de un niño, de una mujer o
de un anciano
pegada o clavada, pero quieta
allí en aquella esquina
en el poste eléctrico
está ella, la muerte.
Quimera sin deseo
alto rango ostenta
no siendo nada, lo es
pero, no siéndolo, reza;
si has de toparte con ella
vacía el cuenco de tu destino
a no ser un desatino
te lleve lejos de ella
¿No querrás amanecer
al lada de tal belleza?
No pesan las penas pues
en un momento te siega.
Quiero decir y lo afirmo
Que a mi lado, aquí, se encuentra
Por encima de tu hombro
su mano, hueso de seda, se muestra.
No la temas, siempre está, más
no siempre la respetas
si acaso, ni la recuerdas.
Quiero concluir ahora
con un abrazo hacia ella
quien quiera tenerla miedo
que en su fuero se lo tenga
yo con ella siempre vivo
y muero, también, por ella.
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