JKA
Poeta recién llegado
​
Las hojas marchitas me recuerdan tu mirada cansada,
y el cielo gris la tristeza que enfrentabas,
¿acaso ya presentías tu suerte?
o ¿la fiel intuición confesó tu destino al verte?
Recuerdo haber dicho unos instantes antes de que te fueras:
el alba es un buen momento de partida,
pues renacerás mientras mueres, y la luz te acompañará,
oprime tu pecho y evita llorar,
ahora tendrás el poder de la eternidad.
Para que no te pierdas en la inmensidad, yo te guiaré hasta tu nuevo hogar,
no grites, pues nadie te oirá, y mientras todos lloran tu los acompañarás,
el calor de tu espíritu guiará a los solitarios,
y protegerás a alguien que no valora su existencia,
pues los entes no me interesan, sólo deseo a los que a la vida se aferran.
Las hojas marchitas me recuerdan tu mirada cansada,
y el cielo gris la tristeza que enfrentabas,
¿acaso ya presentías tu suerte?
o ¿la fiel intuición confesó tu destino al verte?
Recuerdo haber dicho unos instantes antes de que te fueras:
el alba es un buen momento de partida,
pues renacerás mientras mueres, y la luz te acompañará,
oprime tu pecho y evita llorar,
ahora tendrás el poder de la eternidad.
Para que no te pierdas en la inmensidad, yo te guiaré hasta tu nuevo hogar,
no grites, pues nadie te oirá, y mientras todos lloran tu los acompañarás,
el calor de tu espíritu guiará a los solitarios,
y protegerás a alguien que no valora su existencia,
pues los entes no me interesan, sólo deseo a los que a la vida se aferran.
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