Sí, la radicalidad de Podemos en algunas cuestiones, que llega a veces incluso a tomar apariencia de fanatismo, provoca rechazo; no tanto en personas muy a la izquierda, pero sí en el sector más pragmático de la población, que puede moverse entre votar hacia la izquierda o a la derecha basándose más en decisiones concretas de los gobiernos.
Estoy también de acuerdo en que no todo el PP es igual, pero tengo mis dudas de que el ejemplo de María Guardiola defina una facción. Si lo es, creo que es minoritaria. Feijóo, sin ser tan megalómano como Aznar ni tan psicópata o fanático como Ayuso, no deja de encarnar muchas de las peores cosas del PP, empezando por la mentira sistemática y esa estrategia de acusar a otros de lo que ellos hacen.
Sí, en eso te doy la razón. El PSOE tiene en su mano evitar que Vox entre en los gobiernos (suponiendo que el PP esté dispuesto a la negociación y que tampoco le extendería yo un cheque en blanco al PP) de la misma manera que el PP podría evitar concesiones al independentismo en el gobierno central, pero prefieren sus estrategias de acusarse mutuamente de pactar con la ultraderecha unos y con el terrorismo "y los que quieren romper España" otros.
La alimentación de la confrontación me parece una irresponsabilidad terrible por parte de nuestros políticos, pero también creo que ahí el PP se enfanga mucho más con el tema de ETA constantemente.
Es una de las cosas que más me gustan de Yolanda Díaz. No la he visto entrar en ese baile de descalaficación.
Yo creo que para comprender las facciones del PP habría que empezar por analizar a sus votantes.
Los más "fachas" e ideologizados se han ido a VOX, y los que están ahora van desde socialdemócratas de clase media que en su día pudieron votar al PSOE, hasta los de la derecha clásica y pija de toda la vida. Luego también tiene a votantes "interesados" por alguna ley y proyecto que personalmente les pueda convenir, y/o de la misma forma porque alguna ley de la izquierda les pueda perjudicar directamente para sus trabajos u otros intereses personales.
Ante tal abanico de fuente de votos es normal que jueguen con/a diferentes papeles. Madrid es una comunidad rica y centralista, y Ayuso además acapara mucho voto potencial de VOX, eso le interesa a la cúpula del PP, pero al mismo tiempo sabe que el "ultranacionalismo madrileño" de Ayuso les puede perjudicar en otras comunidades (Ayuso también lo sabe y por eso jamás dará el salto al liderazgo nacional); de la misma manera les interesa tener políticos con perfiles más moderados para seguir haciéndose con el voto del ala menos izquierdista del PSOE.
Y es que la izquierda parte con un importante desventaja frente a la derecha, y es que el votante de izquierdas en su idiosincrasia tiene una marcada personalidad crítica (también con "los suyos"), el votante de derechas es más "cuadriculado", no se pierde ni sale de su "geometría existencial". Por eso al votante de derechas le importan menos las contradicciones, mentiras, subterfugios, etc de sus líderes y políticos, pues tiene más claro sus intereses y a dónde quiere llegar (o dónde quiere permanecer)
Lo de negar el "cheque en blanco" que mencionas a la hora de la negociación, en realidad y con perdón es un poco tontería; en las comunidades que el PP+VOX suman mayoría la izquierda no tiene ninguna elección ni poder de presión, o se abstiene incondicionalmente o no hay nada que hacer. si pretende no dar poder a VOX no le queda más remedio que abstenerse sin condiciones.
Y bueno, Yolanda Díaz me parece inteligente y buena política, pero o cambia algunas líneas básicas y concretas de la izquierda de Podemos, o SUMAR no tendrá demasiadas posibilidades de crecer y aspirar a gobernar en coalición.
Un abrazo.