Los días se deslizan frente a mi, y heme aquí cual estatua, inmóvil, esperando -¿qué?- no lo se, algo, alguien, cualquier cosa, pero nada, la nadedad parece eterna, intento escapar, escucho voces, -¿de donde vienen?-, están dentro de mi, son insoportables, no dicen nada, otra vez, nada. La nada es más fácil, mucho más fácil si estás inmóvil -la muerte-, la muerte deshace la nada, -pero, y el miedo, duele, la muerte duele, ¿miedo a la muerte o al dolor?-. En la nada no hay dolor, pero no me gusta la nada, tampoco el dolor; prefiero la nada. Los días se siguen deslizando frente a mí, y la nada me embarga...-se acerca algo..¡oh una señal!..-, no seas imbécil, , reinvéntate, muévete, la señal eres tú, tú eres lo que esperas , la nada eres tú, el todo también.
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