A mí, no me consuelan los excesos.
Prefiero la moderación.
Si bebes, no conduzcas. Como decía el cantante Stevie Wonder.
Stevie Wonder es ciego. Bueno... Salía en un anuncio de Televisión.
Tenía muy buen oído. Y disfrutaba de la Música...
Yo, a solas, me divierto. Pero en familia, parece que hay diversidad.
Entonces, tolerarlos me hace grande y formidable.
Y eso sucede con los santos de la Iglesia.
Que fueron tolerantes, con su familia, su pueblo, su patria, su mundo y otros mundos.
Por ejemplo, Jesús de Nazareth era amigo de unos visitantes extraterrestres.
En el momento de la transfiguración, le dotaron de aguante físico, mediante radiación nuclear.
Porque esa civilización era experta en el manejo de la física cuántica.
Así, Jesús sobrevivió a su pasión y crucifixión...
Pero quedó muy magullado, y se lo llevaron, en un platillo volante, a su planeta de origen.
En ese lejano planeta, Jesús de Nazareth predicó su Evangelio, durante ocho meses más, y desencarnó.
Es decir, falleció.