jg-miguel
Poeta que considera el portal su segunda casa
La niña de Aldea Nueva
va iluminando la calle
hace volver las miradas
le roba el aliento al aíre.
Mozuela de ojos rajados
melena negro azabache.
La fuente que hay en la plaza
era fuente de agua fresca
ahora es fuente de sangre.
El brillo de las navajas
habitan la noche oscura
con la luna por testigo
de los hombres y su locura.
Como perros encelados
las mueven como estandartes
con ojos envenenados
por el brillo de las facas,
por el ruido de los sables.
Se oye el quejido de un hombre
empieza a correr la sangre,
el metal entra en su pecho
queda tumbado en la calle.
El hielo entra en su cuerpo
le corre por todas partes,
se le va yendo la vida,
se le va helando la sangre.
Una mujer se apresura
a lo largo de la calle,
con sus cabellos lo arropa....
¡Melena negro azabache!
va iluminando la calle
hace volver las miradas
le roba el aliento al aíre.
Mozuela de ojos rajados
melena negro azabache.
La fuente que hay en la plaza
era fuente de agua fresca
ahora es fuente de sangre.
El brillo de las navajas
habitan la noche oscura
con la luna por testigo
de los hombres y su locura.
Como perros encelados
las mueven como estandartes
con ojos envenenados
por el brillo de las facas,
por el ruido de los sables.
Se oye el quejido de un hombre
empieza a correr la sangre,
el metal entra en su pecho
queda tumbado en la calle.
El hielo entra en su cuerpo
le corre por todas partes,
se le va yendo la vida,
se le va helando la sangre.
Una mujer se apresura
a lo largo de la calle,
con sus cabellos lo arropa....
¡Melena negro azabache!