Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esquina de la terraza
se veía llorar a una niña sin llanto,
sin aliento, sin descanso.
Cualquiera pensaría que se pasaba la noche
pensando, pero en realidad lloraba
por una pena y un dolor,
de muchos, tantos.
Se veía la mano secar callada
la lágrima del rostro
y apagar con el alma doblada
la libreta de dolores
que quemaban tanto.
El tiempo ha pasado
y la niña con la mujer de ha fusionado.
Ahora es la mujer niña la que llora en la terraza
y esconde en el cielo una mirada de niña
aunque ella misma ha cambiado.
se veía llorar a una niña sin llanto,
sin aliento, sin descanso.
Cualquiera pensaría que se pasaba la noche
pensando, pero en realidad lloraba
por una pena y un dolor,
de muchos, tantos.
Se veía la mano secar callada
la lágrima del rostro
y apagar con el alma doblada
la libreta de dolores
que quemaban tanto.
El tiempo ha pasado
y la niña con la mujer de ha fusionado.
Ahora es la mujer niña la que llora en la terraza
y esconde en el cielo una mirada de niña
aunque ella misma ha cambiado.