jg-miguel
Poeta que considera el portal su segunda casa
La niña de las ojeras
la del vestido teñido
la que va aparte del grupo
la que no tiene marido.
No la quieren en el pueblo
por su amor controvertido
por qué entregó su inocencia
a un hombre comprometido.
Fué una tarde de Agosto
bañándose estaba en el río
mientras secaba el vestido
sobre los chopos tendido.
Montado en su caballo
llegó un gentíl señorito
seduciendo su inocencia,
allí engendró a su hijo.
Caminando por la plaza
de la mano de su hijo
se cruzó con su rival
de brazo de su marido.
Él agachó la cabeza
avergonzado y sumiso
sujeto de su mujer
reafirmando el compromiso.
Señora bien alhajada
agasajada entre seda
cruza altiva al lado de ella
mostrando su indiferencia.
Ella baja la mirada,
la mano de su hijo aprieta
y se siente afortunada
de tener la mejor prenda.
Ella no tiene visones
ni alhajas que guardar
la única alhaja es un hijo
que la otra.....nunca tendrá.
la del vestido teñido
la que va aparte del grupo
la que no tiene marido.
No la quieren en el pueblo
por su amor controvertido
por qué entregó su inocencia
a un hombre comprometido.
Fué una tarde de Agosto
bañándose estaba en el río
mientras secaba el vestido
sobre los chopos tendido.
Montado en su caballo
llegó un gentíl señorito
seduciendo su inocencia,
allí engendró a su hijo.
Caminando por la plaza
de la mano de su hijo
se cruzó con su rival
de brazo de su marido.
Él agachó la cabeza
avergonzado y sumiso
sujeto de su mujer
reafirmando el compromiso.
Señora bien alhajada
agasajada entre seda
cruza altiva al lado de ella
mostrando su indiferencia.
Ella baja la mirada,
la mano de su hijo aprieta
y se siente afortunada
de tener la mejor prenda.
Ella no tiene visones
ni alhajas que guardar
la única alhaja es un hijo
que la otra.....nunca tendrá.
Última edición: