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La niña del botijillo (dedicado a una amiga querida)

emuletero

Poeta veterano en el portal
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez
creciendo yo atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yo seguía esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fue correspondido pese a mis intentos,
acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.
 
Última edición:
Jajaja, al menos conseguiste un beso en pago a tu perseverancia, ¡Ah! Y un dulce recuerdo que te hace sonreir...:::banana:::

Delfin1.gif
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar,
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez,
creciendo yó atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yó seguia esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fué correspondido pese a mis intentos
de acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba,
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.

Ternura, ternura... ¡Nunca desfallezcas...ternura!
Dulce y entrañable experiencia universal.
Un saludo, emuletero.
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar,
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez,
creciendo yó atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yó seguia esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fué correspondido pese a mis intentos
de acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba,
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.

Excelente ,no hay palabras para describir lo que has escrito.

Muchas estrellas.

GRACIAS.
 
Todos tenemos ese amor adolescente que se dibuja en nuestro recuerdo, cuando crecemos lo añoramos tanto.
Bello poema, me imaginé a la niña y me llegó ese sentimiento.
Un gusto Emu.
Besotes



Gracias Ana por pasar por este poemilla de juventud y recuerdos


un besazo para vós


EMU
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar,
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez,
creciendo yó atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yó seguia esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fué correspondido pese a mis intentos
de acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba,
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.


Tiene aires de coplas estos hermosos versos,un placer poeta.Rosario
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar,
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez,
creciendo yó atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yó seguia esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fué correspondido pese a mis intentos
de acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba,
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.

Chapó! camarada, bravo por este poema que crea ambiente de fachadas blancas, de labradas rejas decoradas con geranios y claveles, donde esperar a ese amor, primero e inocente.

Me encantó poeta, un abrazo y mis estrellas.
 
¡Qué bonito Emuletero! Amor de adolescentes... es bellísimo este poema, lo has plasmado de forma excepcional.
Estrellas y besos
 
Chapó! camarada, bravo por este poema que crea ambiente de fachadas blancas, de labradas rejas decoradas con geranios y claveles, donde esperar a ese amor, primero e inocente.

Me encantó poeta, un abrazo y mis estrellas.






Gracias compañero por tus gentiles comentarios

un abrazo y celebro que te haya gustado

EMU
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,

en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar,
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez,
creciendo yó atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yó seguia esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fué correspondido pese a mis intentos
de acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba,
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,

por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.


Mereció la pena la espera,
por lo menos conseguiste su beso, aunque no su amor.
Muy lindos versos,
muy amable y cariñosa tu dedicatoria.
Un placer siempre...
Un beso:::hug::::::hug:::
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez
creciendo yo atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yo seguía esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fue correspondido pese a mis intentos,
acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.


Precioso Sergio, se me había escapado esta maravilla,
me trae recuerdos de mi niñez yendo a la fuente por agua
con un cantaro que llevavamos entre dos jajaja.
Un placer pasar por tu rincón poético...besos de luz.
 
Tierna nostalgia Emuletero, que no desaparece cuando nos impregna esa sensación amorosa. Un placer pasar por tus versos.
Saludos, poeta.
Kique
 
Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez
creciendo yo atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yo seguía esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fue correspondido pese a mis intentos,
acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.

Sergio amigo mio!!!! ESOS AMORES DE ADOLECENTES, SON COMO UNA MARCA EN EL CORAZON!!!! un antes y un despues, nos recuedan esos anos de chiquillos, de besos robados, y suenos sin realizar,, un beso y un placer quedarme en tus letras
 
Tus versos me traen recuerdos de algún amor no correspondido. Lo que refiere un dicho popular: Amor loco, yo por vos y vos por otro. En fin, Emuletero, son amores adolescentes que en su momento hieren. Bello tu poema que despierta épocas de ternura. Un beso, amigo.

Recuerdo a la niña que por mi lado pasaba todo los días,
en el estío, con su botijillo para llenarlo de agua clara,
la veía pasar en las madrugadas, con su rosadita cara,
y prendado me quedaba de sus andares y miradas.

Corriendo me levantaba para poderla saludar,
mis ojos destellaban como faros iluminados,
la esperaba horas en la fuente del saladar
hasta que asomaba por la calle de adoquinados.

Pasaron los años y el asombro se convirtió en amor,
amor de adolescentes causando cierto dolor,
creciendo ella más deprisa en su madurez
creciendo yo atropelladamente en testarudez.

La niña se convirtió en mujer, todo un primor,
y yo seguía esperándola en la fuente por mi amor,
amor que nunca fue correspondido pese a mis intentos,
acercamiento y declaración de mis sentimientos.

Recuerdo a la niña del botijillo que por mi lado pasaba,
recuerdo que unas veces sonreía y me miraba
palideciendo y desmoronándome hasta los cimientos,
por un beso que me dió, ensalzando mis sentimientos.
 

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