LA NIÑA DORMIDA
Chiquilla dormida que ya no sollozas,
ni piensas ni sueñas: la vida es la muerte.
No gozas del viento, del sol, de la suerte.
Ni ríes con niños, tampoco retozas.
Del cuento se marchan preciosas carrozas
que buscan ansiosas la luz que despierte
un sueño dorado que al fin se convierte
en duende encantado del cual ya no gozas.
Tus bucles castaños se visten de plata,
la luna esmaltada te vino a buscar.
¡Mi niña querida: tu amor me arrebata!
El cielo, con pena, se puso a llorar.
Mis ojos se empañan de rabia escarlata.
Las aves del cuento no quieren volar...
--..--
CHU
Chiquilla dormida que ya no sollozas,
ni piensas ni sueñas: la vida es la muerte.
No gozas del viento, del sol, de la suerte.
Ni ríes con niños, tampoco retozas.
Del cuento se marchan preciosas carrozas
que buscan ansiosas la luz que despierte
un sueño dorado que al fin se convierte
en duende encantado del cual ya no gozas.
Tus bucles castaños se visten de plata,
la luna esmaltada te vino a buscar.
¡Mi niña querida: tu amor me arrebata!
El cielo, con pena, se puso a llorar.
Mis ojos se empañan de rabia escarlata.
Las aves del cuento no quieren volar...
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CHU