demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
La niña sumerge su mano en el baúl,
y un retrato añejo de éste saca,
bajo el gran cielo, brillando de azul,
la niña se mece en una hamaca,
y contempla la foto del niño Raúl.
La niña en el auge de su infancia,
guarda un cabello con copioso cariño,
ella no conoce penas ni arrogancia,
cuando ve el pelo de su amado niño.
La chiquita es tan linda y tan risueña,
que quien observa de lejos su presencia,
se serena y piensa que es que sueña,
quietos sueños en lechos de inocencia.
Y la miro colocar un cabello en la foto con paciencia
El cielo se torna grisáceo y nublado,
la niña llora, entonces le he preguntado:
-¿Porqué lloras muñequita?¿Porqué lloras?-
-por mi amado Raúl que se ha marchado,
llevándose consigo, mis días y horas-
-¿Dónde se ha ido?¿Dónde se ha ido?-
-hacia donde mañana también irás tú-
y sobre mi foto ponía un cabello escondido,
y lo punzaba la niña, haciendo vodoo.