cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cruzare los puentes de tu vida
para jactarme de tu belleza;
hacer un himno a la alegría
y ver el océano en la tristeza.
Palpar el cielo con tu mirada
y respirar el aire de tu aliento,
hacer de todo por bajarte
y que pises, ¡diosa! El firmamento.
Besare tus alas, pluma a pluma
y en mis sueños te veré cual ninguna
dormida, ninfa de alas, que vistes de mujer
para robarme el sentimiento.
¿Por que, niña, te vistes de lucero?
Cuando cada mañana mirarte es lo que quiero.
¿Por que, alondra perfumada, te vas al cielo?
Si cuando besarte es lo único que quiero.
Destellas las aguas de mis ojos
hasta verme casi ciego.
¿Será que tu belleza palpita?
¿Será que morir es mi deseo?
Se bien que mi camino es corto,
tan cortó como es un destello,
más quiero decirte vida,
¡cuanto yo te quiero!
Cuando mueran todas mis ansias
y mis suplicas se las lleve el viento
me iré de esta tierra,
feliz y contento
por haber amado a una ninfa
la mujer que por siempre robo mis sueños.
para jactarme de tu belleza;
hacer un himno a la alegría
y ver el océano en la tristeza.
Palpar el cielo con tu mirada
y respirar el aire de tu aliento,
hacer de todo por bajarte
y que pises, ¡diosa! El firmamento.
Besare tus alas, pluma a pluma
y en mis sueños te veré cual ninguna
dormida, ninfa de alas, que vistes de mujer
para robarme el sentimiento.
¿Por que, niña, te vistes de lucero?
Cuando cada mañana mirarte es lo que quiero.
¿Por que, alondra perfumada, te vas al cielo?
Si cuando besarte es lo único que quiero.
Destellas las aguas de mis ojos
hasta verme casi ciego.
¿Será que tu belleza palpita?
¿Será que morir es mi deseo?
Se bien que mi camino es corto,
tan cortó como es un destello,
más quiero decirte vida,
¡cuanto yo te quiero!
Cuando mueran todas mis ansias
y mis suplicas se las lleve el viento
me iré de esta tierra,
feliz y contento
por haber amado a una ninfa
la mujer que por siempre robo mis sueños.