La noche aquella...

alicia Pérez Hernández

Poeta que no puede vivir sin el portal
LA NOCHE AQUELLA...

Me hubiera quedado en tus brazos
la noche aquella de tu cercanía
a la fiel concordia de tus besos,
y a la dulce caricia de mi cuerpo
con que tu fiel voz me envolvías
cada vez que sentada me tenías
bajo el hechizo de tus brazos,
sintiendo entre mis piernas
el acuerdo que tomaron nuestros cuerpos
en el abrazo prisionero de tu amor primero,
y el fuego ensordecedor de tus palabras
acomodada al calor de tu pecho,
cediendo a tus deseos
mustia al saberme toda tuya y para ti,
toda una noche contigo, conmigo, con los dos
con ganas y placer de dormir atados al deseo,
como dos enamorados escondidos
con secretos ocultos fusionados para amarnos,
y me llevo a sentirme tuya entre tus brazos
la noche aquella abrazada a tu cuerpo,
...me sentí como una diosa
y fiel a tus conquistas me dijiste; ¡Abrázame!
sin palabra alguna me abracé a ti;
y sumergida en ti vivo desde la
noche aquella de los dos,
diciembre se eternizó para nosotros,
cuando Dios bendijo nuestro amor,
y contigo conocí el amor por vez primera,
enredada entre tus brazos
quedándome ahí; sin irme jamás,
puedo no estar, pero sigo ahí;
junto a ti en cada beso que me faltas,
cómo una espía eminente de tus amores,
aquella noche fue maravilloso dormir contigo
y amarte, sentirte y saberte mío de mí,
¡Cómo un Ángel caído del cielo para mí!
¡Mi Ángel de amor! ¡Te amo!

Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Prohibida la reproducción total o parcial,
por cualquier medio, sin la autorización del autor.



12373359_1677128515860137_6756783930439434708_n.jpg

 

Archivos adjuntos

  • 12373359_1677128515860137_6756783930439434708_n.jpg
    12373359_1677128515860137_6756783930439434708_n.jpg
    7,4 KB · Visitas: 186
LA NOCHE AQUELLA...

Me hubiera quedado en tus brazos
la noche aquella de tu cercanía
a la fiel concordia de tus besos,
y a la dulce caricia de mi cuerpo
con que tu fiel voz me envolvías
cada vez que sentada me tenías
bajo el hechizo de tus brazos,
sintiendo entre mis piernas
el acuerdo que tomaron nuestros cuerpos
en el abrazo prisionero de tu amor primero,
y el fuego ensordecedor de tus palabras
acomodada al calor de tu pecho,
cediendo a tus deseos
mustia al saberme toda tuya y para ti,
toda una noche contigo, conmigo, con los dos
con ganas y placer de dormir atados al deseo,
como dos enamorados escondidos
con secretos ocultos fusionados para amarnos,
y me llevo a sentirme tuya entre tus brazos
la noche aquella abrazada a tu cuerpo,
...me sentí como una diosa
y fiel a tus conquistas me dijiste; ¡Abrázame!
sin palabra alguna me abracé a ti;
y sumergida en ti vivo desde la
noche aquella de los dos,
diciembre se eternizó para nosotros,
cuando Dios bendijo nuestro amor,
y contigo conocí el amor por vez primera,
enredada entre tus brazos
quedándome ahí; sin irme jamás,
puedo no estar, pero sigo ahí;
junto a ti en cada beso que me faltas,
cómo una espía eminente de tus amores,
aquella noche fue maravilloso dormir contigo
y amarte, sentirte y saberte mío de mí,
¡Cómo un Ángel caído del cielo para mí!
¡Mi Ángel de amor! ¡Te amo!

Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Prohibida la reproducción total o parcial,
por cualquier medio, sin la autorización del autor.



Ver el archivos adjunto 48212
Bellísimo poema Amiga !.. A tu ángel, a tu amor de siempre y para siempre, tus versos son tan románticos, inspirados y amorosos, brotan del alama y es que como has dicho siempre (No es la pluma la que escribe, es el alma), cuantos hermosos recuerdos tuyos. Te tengo mucho aprecio querida amiga y aquí te mando un abrazote y una sonrisa de las mías.
 
Querida Ali, leerte de nuevo es un deleite, el amor es perenne y tus versos llenos de sentimiento y pasión me emocionan. Te dejo un abrazo desde la Huasteca potosina
 
LA NOCHE AQUELLA...

Me hubiera quedado en tus brazos
la noche aquella de tu cercanía
a la fiel concordia de tus besos,
y a la dulce caricia de mi cuerpo
con que tu fiel voz me envolvías
cada vez que sentada me tenías
bajo el hechizo de tus brazos,
sintiendo entre mis piernas
el acuerdo que tomaron nuestros cuerpos
en el abrazo prisionero de tu amor primero,
y el fuego ensordecedor de tus palabras
acomodada al calor de tu pecho,
cediendo a tus deseos
mustia al saberme toda tuya y para ti,
toda una noche contigo, conmigo, con los dos
con ganas y placer de dormir atados al deseo,
como dos enamorados escondidos
con secretos ocultos fusionados para amarnos,
y me llevo a sentirme tuya entre tus brazos
la noche aquella abrazada a tu cuerpo,
...me sentí como una diosa
y fiel a tus conquistas me dijiste; ¡Abrázame!
sin palabra alguna me abracé a ti;
y sumergida en ti vivo desde la
noche aquella de los dos,
diciembre se eternizó para nosotros,
cuando Dios bendijo nuestro amor,
y contigo conocí el amor por vez primera,
enredada entre tus brazos
quedándome ahí; sin irme jamás,
puedo no estar, pero sigo ahí;
junto a ti en cada beso que me faltas,
cómo una espía eminente de tus amores,
aquella noche fue maravilloso dormir contigo
y amarte, sentirte y saberte mío de mí,
¡Cómo un Ángel caído del cielo para mí!
¡Mi Ángel de amor! ¡Te amo!


Como siempre, tu poesía sube como la espuma fresca. Tu sensiblería es de aquellas, que nos hacen sonreír. Linda entrega, ha paso mucho tiempo. Aquí pendiente a tus versos. Un abrazo, Drümz.
 
LA NOCHE AQUELLA...

Me hubiera quedado en tus brazos
la noche aquella de tu cercanía
a la fiel concordia de tus besos,
y a la dulce caricia de mi cuerpo
con que tu fiel voz me envolvías
cada vez que sentada me tenías
bajo el hechizo de tus brazos,
sintiendo entre mis piernas
el acuerdo que tomaron nuestros cuerpos
en el abrazo prisionero de tu amor primero,
y el fuego ensordecedor de tus palabras
acomodada al calor de tu pecho,
cediendo a tus deseos
mustia al saberme toda tuya y para ti,
toda una noche contigo, conmigo, con los dos
con ganas y placer de dormir atados al deseo,
como dos enamorados escondidos
con secretos ocultos fusionados para amarnos,
y me llevo a sentirme tuya entre tus brazos
la noche aquella abrazada a tu cuerpo,
...me sentí como una diosa
y fiel a tus conquistas me dijiste; ¡Abrázame!
sin palabra alguna me abracé a ti;
y sumergida en ti vivo desde la
noche aquella de los dos,
diciembre se eternizó para nosotros,
cuando Dios bendijo nuestro amor,
y contigo conocí el amor por vez primera,
enredada entre tus brazos
quedándome ahí; sin irme jamás,
puedo no estar, pero sigo ahí;
junto a ti en cada beso que me faltas,
cómo una espía eminente de tus amores,
aquella noche fue maravilloso dormir contigo
y amarte, sentirte y saberte mío de mí,
¡Cómo un Ángel caído del cielo para mí!
¡Mi Ángel de amor! ¡Te amo!

Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Prohibida la reproducción total o parcial,
por cualquier medio, sin la autorización del autor.



Ver el archivos adjunto 48212

Recuerdos abiertos en un inspirado poema donde lo amoroso
brota desde el alma, ese angel abierto y entregado en un siempre
donde el romanticismo tiene presencia. bellissimo. saludos amables
de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba