oscardelaermita
Poeta recién llegado
Pongo un disco de Waits
en la noche de las bestias
y me sirvo un vodka.
Te observo con la paciencia de la tarántula.
Piel y parafina de seda y huesos
y el calor del animal
buscando una ventana abierta
en la noche de la iguana.
Hoy no te voy a tapar los pies
como la tarde que te conocí.
Te recuestas en el marco de la puerta
mientras te pasas un hielo por la nuca,
y suena Waits, y te miro y echo un trago
antes del fin del mundo.
Como si fuera la última vez
te observo en super8.
Te encuadro en las sombras
y el sonido de tu pie resbalando por tu pierna.
Garabateo con mis dedos
el perfil de tu espalda, hasta tus fronteras,
que hoy no son.
Espío, aosculto la oquedad de tus pechos
y te soy vulgar y huelo a alcohol,
y tu lengua y mi vanguardia,
sin cautivos ni desertores,
arrasan otro bosque en llamas.
Solo dos incautos que huelen
a piel y vértigo, y ceniza e intentos,
y sombras y sonidos amarilloplata
mordisqueándose las agallas.
Y sé que esta vez
el francotirador no fallará
y narco llegará a tiempo.
Tengo una bala y un abordaje.
Y la sequedad de tus labios
y mi barba de dos días,
y vodka y errores en tu ombligo,
y un océano y un disparo y sed,
y sed y hambre, y sed.
Con la boca tapada,
te trepo como un asalto,
sin súplicas ni opciones.
Y la no luz del suburbio que soy
Te dejará noche y un paseo por tu pelo.
Una caricia y saliva por cada rizo,
y mi violencia afónica pidiendo tregua
como húmedos tus barrios.
Y me creo Billy el Niño
esperando una bala de Patt Garrett
cuando llegue el alba
mientras sorbo ebrio tus vapores de licor y sal,
y la gravedad invertida, caligrafía de humo y arañazos.
Inmersión y olor a tabaco hondureño.
Y si me alcanza el calambre,
si no me quema el incienso y sí tus uñas,
y si muerdo como bebo, como miento,
las horas serán islas tuyas sin mí parasiempre.
Y te pagarán la recompensa cuando me entregues.
Te tejeré mi huida y mi ausencia
como tul para tus muslos que hoy son míos.
Y me dejaré coger.
Me llenaré el trago,
me encenderé un cigarrillo,
Y me dejaré coger.
Recoge tus medias.
En dos horas sale el sol.
en la noche de las bestias
y me sirvo un vodka.
Te observo con la paciencia de la tarántula.
Piel y parafina de seda y huesos
y el calor del animal
buscando una ventana abierta
en la noche de la iguana.
Hoy no te voy a tapar los pies
como la tarde que te conocí.
Te recuestas en el marco de la puerta
mientras te pasas un hielo por la nuca,
y suena Waits, y te miro y echo un trago
antes del fin del mundo.
Como si fuera la última vez
te observo en super8.
Te encuadro en las sombras
y el sonido de tu pie resbalando por tu pierna.
Garabateo con mis dedos
el perfil de tu espalda, hasta tus fronteras,
que hoy no son.
Espío, aosculto la oquedad de tus pechos
y te soy vulgar y huelo a alcohol,
y tu lengua y mi vanguardia,
sin cautivos ni desertores,
arrasan otro bosque en llamas.
Solo dos incautos que huelen
a piel y vértigo, y ceniza e intentos,
y sombras y sonidos amarilloplata
mordisqueándose las agallas.
Y sé que esta vez
el francotirador no fallará
y narco llegará a tiempo.
Tengo una bala y un abordaje.
Y la sequedad de tus labios
y mi barba de dos días,
y vodka y errores en tu ombligo,
y un océano y un disparo y sed,
y sed y hambre, y sed.
Con la boca tapada,
te trepo como un asalto,
sin súplicas ni opciones.
Y la no luz del suburbio que soy
Te dejará noche y un paseo por tu pelo.
Una caricia y saliva por cada rizo,
y mi violencia afónica pidiendo tregua
como húmedos tus barrios.
Y me creo Billy el Niño
esperando una bala de Patt Garrett
cuando llegue el alba
mientras sorbo ebrio tus vapores de licor y sal,
y la gravedad invertida, caligrafía de humo y arañazos.
Inmersión y olor a tabaco hondureño.
Y si me alcanza el calambre,
si no me quema el incienso y sí tus uñas,
y si muerdo como bebo, como miento,
las horas serán islas tuyas sin mí parasiempre.
Y te pagarán la recompensa cuando me entregues.
Te tejeré mi huida y mi ausencia
como tul para tus muslos que hoy son míos.
Y me dejaré coger.
Me llenaré el trago,
me encenderé un cigarrillo,
Y me dejaré coger.
Recoge tus medias.
En dos horas sale el sol.