P
poetaysoñador
Invitado
Copas en antros vulgares de poca monta,
noches bañadas en tragos de ronda a ronda,
colas eternas para entrar en bares vacíos
pidiéndole permiso y tranquilidad al frío.
Mujeres que saben todo lo que hay que saber,
promesas incumplidas acerca del mal beber,
palabras ausentes de desdicha e ilusión
me impiden completar contigo esta canción.
Letras del maestro Joaquín que entran en escena,
obras escondidas que provocan noches en vela,
emigración de los besos que buscan nuevos labios
que morder a la hora de volver a los suburbios.
Niños con cuerpos de hombre sueñan con ser artistas,
películas de miedo requieren compañía para ser vistas,
afluencia de gritos y enajenación de pasiones desatadas
en una cama de matrimonio que vivía semi deshabitada.
Tras la ventana de la habitación Luna está de cháchara,
Lluvia hace acto de presencia y tiene las aceras caladas,
cual dos alcahuetas abstractas que ríen al comentar la jugada
observando tras el cristal el fervor de dos almas solitarias.
De fondo susurra el viento roto por el ruido de una sirena,
desde Badajoz a Cáceres vuelan noticias sobre una cantilena,
¿de qué hablaran cuando son vistos por nadie en la oscuridad?
¿cuáles habrán sido sus palabras exactas antes de salir a volar?
Ya no lloran los peces al ver anzuelos sueltos en el fondo de los vasos,
ya no vuelven las oscuras golondrinas de las que hablaba Don Gustavo,
“ha muerto el amor” comentan algunas palomas que habitan el balcón
los gatos del tejado replican: “¿acaso creéis que alguna vez existió?”
noches bañadas en tragos de ronda a ronda,
colas eternas para entrar en bares vacíos
pidiéndole permiso y tranquilidad al frío.
Mujeres que saben todo lo que hay que saber,
promesas incumplidas acerca del mal beber,
palabras ausentes de desdicha e ilusión
me impiden completar contigo esta canción.
Letras del maestro Joaquín que entran en escena,
obras escondidas que provocan noches en vela,
emigración de los besos que buscan nuevos labios
que morder a la hora de volver a los suburbios.
Niños con cuerpos de hombre sueñan con ser artistas,
películas de miedo requieren compañía para ser vistas,
afluencia de gritos y enajenación de pasiones desatadas
en una cama de matrimonio que vivía semi deshabitada.
Tras la ventana de la habitación Luna está de cháchara,
Lluvia hace acto de presencia y tiene las aceras caladas,
cual dos alcahuetas abstractas que ríen al comentar la jugada
observando tras el cristal el fervor de dos almas solitarias.
De fondo susurra el viento roto por el ruido de una sirena,
desde Badajoz a Cáceres vuelan noticias sobre una cantilena,
¿de qué hablaran cuando son vistos por nadie en la oscuridad?
¿cuáles habrán sido sus palabras exactas antes de salir a volar?
Ya no lloran los peces al ver anzuelos sueltos en el fondo de los vasos,
ya no vuelven las oscuras golondrinas de las que hablaba Don Gustavo,
“ha muerto el amor” comentan algunas palomas que habitan el balcón
los gatos del tejado replican: “¿acaso creéis que alguna vez existió?”