LA NOCHE EN QUE HICISTE DE PRINCESA
¿Te acuerdas de la noche que hiciste de princesa?
¿Aquélla que colmabas de besos por sorpresa?
El aire recogía su nítida misiva
trayéndola a mi oído vestida de amapola.
Discretas las sonrisas mi rostro se arrebola
cautivo en su mirada tan cálida y lasciva.
Su pie rozaba al mío buscando una respuesta
y mi alma se encogía confusa y descompuesta.
Lo nuestro era imposible: ¡Pasión adolescente!
¿Por qué no me dijiste que tánto era el deseo?
Sus ojos emulaban del mirlo su aleteo,
y yo mi sed calmaba con agua de su fuente.
¡Maldigo aquel momento de magia y simpatía
que el tiempo fue llenando de amor y fantasía!
Amor resplandeciente que brota de la nada,
que tímido se oculta (¡Traidor!) en el amigo
y encuentra en la impostura su cárcel y su abrigo
pues sabe que esa noche jamás será olvidada.
--..--
Última edición: