isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
La niña es mala, se recuerda
como el laberinto sigue en su cabeza
como dos cuernos de bisonte, en cadenas
sin lesiones y aparentes mordiscos.
En aguas turbias, se va
recordando el auspicio
el recordatorio de servirla
bajo la piel, con todo y el monte...
Así mi único recipiente, lleno de sangre
gotea entre las camisas,
abotonado al alma en encajes divisorios,
de vuelta al mar...
Cociendo entre las redes los únicos
pescadores,
y abatiendo la soledad el sol es infinito,
con tan grande firmeza,
de par en par, como la noche se firmaba.
Soy nota de pueblos añejos,
entre ramas de nidos que absorben
la maleza junto al frío...
perfeccionando el olor de tu entrevista.
como el laberinto sigue en su cabeza
como dos cuernos de bisonte, en cadenas
sin lesiones y aparentes mordiscos.
En aguas turbias, se va
recordando el auspicio
el recordatorio de servirla
bajo la piel, con todo y el monte...
Así mi único recipiente, lleno de sangre
gotea entre las camisas,
abotonado al alma en encajes divisorios,
de vuelta al mar...
Cociendo entre las redes los únicos
pescadores,
y abatiendo la soledad el sol es infinito,
con tan grande firmeza,
de par en par, como la noche se firmaba.
Soy nota de pueblos añejos,
entre ramas de nidos que absorben
la maleza junto al frío...
perfeccionando el olor de tu entrevista.