Aguila Albina.
Poeta recién llegado
En la noche,
la noche abrigada,
me abrigaba la candela,
la candela y la cera,
de cera era hecha,
hecha una vela.
Danzaba su llama,
la llama reflejada,
reflejada en el bronce,
el bronce tímido,
y tímido dormía,
dormía y te soñaba.
Y mientras la vela encendida,
encendida duraba,
duraba siete años,
siete años te imaginaba,
imaginaba adorarte,
adorar tu melena,
melena dorada.
Pero de la vela se agotó,
agotó la cera,
y con ella la llama,
y con la llama el sueño,
y con el sueño tu,
y sin ti la noche.
Profundo mi dormitar,
dormité hasta el alba,
al alba recordé la vela,
y con la vela un quién,
pero ¿Quién eras?
¿Quién eras?
la noche abrigada,
me abrigaba la candela,
la candela y la cera,
de cera era hecha,
hecha una vela.
Danzaba su llama,
la llama reflejada,
reflejada en el bronce,
el bronce tímido,
y tímido dormía,
dormía y te soñaba.
Y mientras la vela encendida,
encendida duraba,
duraba siete años,
siete años te imaginaba,
imaginaba adorarte,
adorar tu melena,
melena dorada.
Pero de la vela se agotó,
agotó la cera,
y con ella la llama,
y con la llama el sueño,
y con el sueño tu,
y sin ti la noche.
Profundo mi dormitar,
dormité hasta el alba,
al alba recordé la vela,
y con la vela un quién,
pero ¿Quién eras?
¿Quién eras?