datiana roan
Poeta adicto al portal
En esta noche fría, entregada a la soledad,
mi cuerpo se viste de sangría envuelto de sublime beldad.
Escucha, el sonido de la noche añora que este a su lado,
Puesto que mi amado se retiró de mi lado,
La noche me llama y siento su presencia,
Deja en mi piel su fragancia pero no acepto su esencia,
Duele tanto sentir su aroma, embriaga mi cuerpo maldito,
Tocándome sin limites convirtiéndole en bendito,
El fruto del pecado amor lejano la noche se lo lleva,
La noche cuya noche es amada y odiada a la vez,
Cuyo cuerpo se saludan y despiden a la vez,
Solo un minuto de felicidad y muchos de soledad.
mi cuerpo se viste de sangría envuelto de sublime beldad.
Escucha, el sonido de la noche añora que este a su lado,
Puesto que mi amado se retiró de mi lado,
La noche me llama y siento su presencia,
Deja en mi piel su fragancia pero no acepto su esencia,
Duele tanto sentir su aroma, embriaga mi cuerpo maldito,
Tocándome sin limites convirtiéndole en bendito,
El fruto del pecado amor lejano la noche se lo lleva,
La noche cuya noche es amada y odiada a la vez,
Cuyo cuerpo se saludan y despiden a la vez,
Solo un minuto de felicidad y muchos de soledad.