nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuánta cordura ocupando el
mismo asiento de la noche,
cuánta luz amordazada al
dorso de la palabra.
¿Serán las sombras
un calabozo de sueños?
¿O el arrítmico pensamiento
de un mundo malgastado?
Dicen que el alma brilla
con la boca llena de exactitud
y como la encarnación de una pesadilla,
en un afanoso empeño de andar a tientas,
tapiamos su rostro dejando un
desdolido canto a la intemperie.
Un canto vacío,
hueco,
donde la vida se coagula bajo
un lento purgatorio de nadas
y los nombres solo son
simulaciones de soles,
estelas irreales arrastrando abismos.
¿ Porqué ése empeño de cielos rotos?
¿ Por qué?
¿ Acaso ya la muerte no nos lleva
al más obsceno desamparo?...
NUNA.
mismo asiento de la noche,
cuánta luz amordazada al
dorso de la palabra.
¿Serán las sombras
un calabozo de sueños?
¿O el arrítmico pensamiento
de un mundo malgastado?
Dicen que el alma brilla
con la boca llena de exactitud
y como la encarnación de una pesadilla,
en un afanoso empeño de andar a tientas,
tapiamos su rostro dejando un
desdolido canto a la intemperie.
Un canto vacío,
hueco,
donde la vida se coagula bajo
un lento purgatorio de nadas
y los nombres solo son
simulaciones de soles,
estelas irreales arrastrando abismos.
¿ Porqué ése empeño de cielos rotos?
¿ Por qué?
¿ Acaso ya la muerte no nos lleva
al más obsceno desamparo?...
NUNA.