Rafapuello
Poeta fiel al portal
Ávida de luz la noche sublime,
en su lento caminar de ceñido oscuro traje,
trémula camina y en su caminar oprime
al lucero luz en la bóveda celeste como embalaje.
Con silencio y misterio agazapada espera,
acechando en el horizonte al luminoso espabilar,
que con tililo de colores le lanza la sosegada estrella,
coqueteándole, con guiños de luz hasta el sol despertar.
Al ver el gorgotear luminoso del techo de estrellas,
la noche sinuosa al ver su vestido de sedosa oscuridad,
envidiosa, toda triste se queda,
esperando ansiosa una lumínica oportunidad.
Acechando en ella el sapo, el búho y también el grillo,
es escondrijo de lobos, murciélagos y malandrines,
que escondidos en su oscuro traje de negro brillo,
atemorizan sin ruido ni arma de espadachines.
La noche es noche en su negra noche,
la noche es sombra de su propia sombra,
en su lecho, de ella arropado duerme el toche,
y durmiendo en ella, el amanecer espera la durmiente alondra.
La noche en su vertiente de negro perfil,
atrapada en su marco horizonte de oscuro talle,
inexpresiva se mueve como buscando abrir,
un rescoldo de luz para mostrarse en detalle.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia
en su lento caminar de ceñido oscuro traje,
trémula camina y en su caminar oprime
al lucero luz en la bóveda celeste como embalaje.
Con silencio y misterio agazapada espera,
acechando en el horizonte al luminoso espabilar,
que con tililo de colores le lanza la sosegada estrella,
coqueteándole, con guiños de luz hasta el sol despertar.
Al ver el gorgotear luminoso del techo de estrellas,
la noche sinuosa al ver su vestido de sedosa oscuridad,
envidiosa, toda triste se queda,
esperando ansiosa una lumínica oportunidad.
Acechando en ella el sapo, el búho y también el grillo,
es escondrijo de lobos, murciélagos y malandrines,
que escondidos en su oscuro traje de negro brillo,
atemorizan sin ruido ni arma de espadachines.
La noche es noche en su negra noche,
la noche es sombra de su propia sombra,
en su lecho, de ella arropado duerme el toche,
y durmiendo en ella, el amanecer espera la durmiente alondra.
La noche en su vertiente de negro perfil,
atrapada en su marco horizonte de oscuro talle,
inexpresiva se mueve como buscando abrir,
un rescoldo de luz para mostrarse en detalle.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia