Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
LA NOCHEBUENA
Todos andamos diciendo
que esta fiesta se ha perdido,
y se nos va la memoria
al pasado y lo vivido.
Hablamos de los vecinos
y lo poquito que había,
pero era una noche grande
porque a todos nos unía.
Se iba de puerta en puerta,
para pedir el aguinaldo,
mientras hervía en el alma
un puchero de buen caldo.
La noche de Nochebuena
era una noche de unión,
de buchitos de aguardiente
calentando el corazón.
Se cantaban villancicos
alrededor de una hoguera,
y se quedaba vacía
la despensa y la nevera.
Deberíamos de intentar
volver un día a lo antaño,
celebrar la Nochebuena
y dejar de hacernos daño.
Rafael Llamas Jiménez
Todos andamos diciendo
que esta fiesta se ha perdido,
y se nos va la memoria
al pasado y lo vivido.
Hablamos de los vecinos
y lo poquito que había,
pero era una noche grande
porque a todos nos unía.
Se iba de puerta en puerta,
para pedir el aguinaldo,
mientras hervía en el alma
un puchero de buen caldo.
La noche de Nochebuena
era una noche de unión,
de buchitos de aguardiente
calentando el corazón.
Se cantaban villancicos
alrededor de una hoguera,
y se quedaba vacía
la despensa y la nevera.
Deberíamos de intentar
volver un día a lo antaño,
celebrar la Nochebuena
y dejar de hacernos daño.
Rafael Llamas Jiménez