Histrión
Poeta recién llegado
La novia de cera
A lomos de una causa efímera, de un afán creativo pasajero...así es como cabalgan los soliloquios arrebatados de una mente nublada. Así como el fruto freso cae al pie del árbol frondoso, las idean maduran a orillas de una vela encendida, y es la precisión tibia de esa lágrima brillante la que gloriosa y noble arranca a la cera el llanto que se vuelve río del cual beber inspiración. Es, al mismo tiempo una silueta malévola, un Drácula de la conciencia... es poco más que una alienación a la cordura del poeta.
Porque cuando el poeta está enamorado, todo le recuerda a la luna y a su amada. Su mirada encaprichada y su visión enamorada confunde una vela ardiendo con el amor de su vida, mientras sus líneas de prosa gritan: ¡Es esa hermosa doncella que se comporta como diosa, o más bien como princesa virgen la que mi corazón secuestra estas noches oscuras. Mirad como es su llama tibia la que nace cuando la besa la pasión encendida. Son sus ropas de cera las que se deshilan seductoras; mirad como su corsé blanco cae y se extiende igual que alas de mariposa cuando el amor sediento le implora las caricias tibias que las fibras de su alma ocultan!