El mar suena en mi ventana
las noches silenciosas;
es una bella nana
cantada por las olas.
Ha veces
la luna se asoma
y se mira en los cristales
para dejarse ver
como una diva hermosa,
como la amante incansable
de muchos poetas.
Algunas noches
se cuelga en el campanario
de la pequeña iglesia,
observando como una farola,
pero una nube celosa
la tapa con su blancura.
Ella parece una novia
con la cara tapada
con el velo nupcial,
y brilla toda la noche
resbalándose hasta el día.
las noches silenciosas;
es una bella nana
cantada por las olas.
Ha veces
la luna se asoma
y se mira en los cristales
para dejarse ver
como una diva hermosa,
como la amante incansable
de muchos poetas.
Algunas noches
se cuelga en el campanario
de la pequeña iglesia,
observando como una farola,
pero una nube celosa
la tapa con su blancura.
Ella parece una novia
con la cara tapada
con el velo nupcial,
y brilla toda la noche
resbalándose hasta el día.