Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
La osamenta de mi corazón
duerme entre tus tibias manos
ahí donde la muerte
susurra un leve viento
y las lágrimas caen quebradas
lastimando a la rosa.
La tristeza desliza su espada lentamente,
en vano lucho tratando de que mi fe
venza al acertijo que ríe entre las sombras.
Mi fosa han construido
y gota agota mi cuerpo
se acomoda en ese recinto frio, tan frio
como el graznido del cuervo.
Caminaré en este clima sombrío
hasta que la rosa florezca en el pecho del vampiro.
Sebastian Dusalgi
duerme entre tus tibias manos
ahí donde la muerte
susurra un leve viento
y las lágrimas caen quebradas
lastimando a la rosa.
La tristeza desliza su espada lentamente,
en vano lucho tratando de que mi fe
venza al acertijo que ríe entre las sombras.
Mi fosa han construido
y gota agota mi cuerpo
se acomoda en ese recinto frio, tan frio
como el graznido del cuervo.
Caminaré en este clima sombrío
hasta que la rosa florezca en el pecho del vampiro.
Sebastian Dusalgi