murdock
Poeta adicto al portal
Después de todo el tiempo, del pánico y las elegías de una perdida fatal
es en sí mismo ya una alegoría al horror
lo que se cuenta;
Al final no es mas que un eco de los hechos
y es por eso que tal vez, más fantásticos que los mismos hechos
la parada comienza;
Mis pies revestidos en medias blancas y rojas hasta mis piernas,
largos y escuálidos armatostes que ascienden hacia mi cadera.
Mis manos revestidas en terciopelo púrpura y negro,
sobre mis ojos, extensa e imponente la columna horizontal de hombres
se revela con vestimentas de colores mustios y “payasitos” sonrientes
todos danzan en los cielos.
//Monitos por los aires,
Muñequitos en la tierra,
No sabes como viene,
Ni de donde es que proviene//
Este imponente circo fluyente, que se arrastra sobre los cuerpos
de aquellos “payasitos” que no finiquitan su truco
los que caen como si fueran polillas fatigadas
churuqueando en picada hasta llegar al suelo.
La gran carpa que cobija todo este despampanante y lóbrego desfile
muestra el pequeño circo como su centro
la graciosa caricatura que avanza sonriente me mira fijamente.
Los cuerpos sobre el suelo;
Si no me muevo, muero…
-Es imposible distraer la mirada, la sonriente figura suelta una carcajada…
//Monitos que se caen,
Arandelas para rueda,
Es el cabaret de los gritos,
El que desfilando siempre llega//
¡ÑAM!
Una mordida en el cachete me despierta
el gato y su ronroneo, me dan la bienvenida
buen día, este viernes por la mañana.
es en sí mismo ya una alegoría al horror
lo que se cuenta;
Al final no es mas que un eco de los hechos
y es por eso que tal vez, más fantásticos que los mismos hechos
la parada comienza;
Mis pies revestidos en medias blancas y rojas hasta mis piernas,
largos y escuálidos armatostes que ascienden hacia mi cadera.
Mis manos revestidas en terciopelo púrpura y negro,
sobre mis ojos, extensa e imponente la columna horizontal de hombres
se revela con vestimentas de colores mustios y “payasitos” sonrientes
todos danzan en los cielos.
//Monitos por los aires,
Muñequitos en la tierra,
No sabes como viene,
Ni de donde es que proviene//
Este imponente circo fluyente, que se arrastra sobre los cuerpos
de aquellos “payasitos” que no finiquitan su truco
los que caen como si fueran polillas fatigadas
churuqueando en picada hasta llegar al suelo.
La gran carpa que cobija todo este despampanante y lóbrego desfile
muestra el pequeño circo como su centro
la graciosa caricatura que avanza sonriente me mira fijamente.
Los cuerpos sobre el suelo;
Si no me muevo, muero…
-Es imposible distraer la mirada, la sonriente figura suelta una carcajada…
//Monitos que se caen,
Arandelas para rueda,
Es el cabaret de los gritos,
El que desfilando siempre llega//
¡ÑAM!
Una mordida en el cachete me despierta
el gato y su ronroneo, me dan la bienvenida
buen día, este viernes por la mañana.