Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Quién fuera el señor viento
dueño de un fastuoso rosedal,
no obstante, sin poder
cortar flor alguna
que todos los atardeceres,
la fragancia de sus pétalos
aspirando pasa, aunque
tocarlos no puede
quién como él, que disfruta
de sus galas presumiendo la
rosa más bella, a pesar de
que bailar con ella no logra
… mientras que otro a los surcos
entra de soslayo y sale con
escama, las apariencias
cuidando ante todo
que tiene su presencia en los
días soleados, lluviosos y
sequías, aún cuando sus
hojas ausentes parecen
quién como él, grande,
imponente y arrogante,
pero que no está en los
pensamientos de ella
que ambiciona ser el jardinero,
pues éste regocija de sus
verdaderos afanes, pese a que
sean por breves momentos
qué importa ser el jardinero
casual, si la rosa y yo nos
deleitamos… ¡deleitamos
nuestros mejores momentos!.
-----
mundopoesía.com
México, nov. 20, 2020.
Todos los derechos reservados.
dueño de un fastuoso rosedal,
no obstante, sin poder
cortar flor alguna
que todos los atardeceres,
la fragancia de sus pétalos
aspirando pasa, aunque
tocarlos no puede
quién como él, que disfruta
de sus galas presumiendo la
rosa más bella, a pesar de
que bailar con ella no logra
… mientras que otro a los surcos
entra de soslayo y sale con
escama, las apariencias
cuidando ante todo
que tiene su presencia en los
días soleados, lluviosos y
sequías, aún cuando sus
hojas ausentes parecen
quién como él, grande,
imponente y arrogante,
pero que no está en los
pensamientos de ella
que ambiciona ser el jardinero,
pues éste regocija de sus
verdaderos afanes, pese a que
sean por breves momentos
qué importa ser el jardinero
casual, si la rosa y yo nos
deleitamos… ¡deleitamos
nuestros mejores momentos!.
-----
mundopoesía.com
México, nov. 20, 2020.
Todos los derechos reservados.