despertando
Poeta adicto al portal
Mi vida es mi compañía,
aquella que pide la paz
en tus palabras,
aquella que no se apaga
aunque lo intenten a raudales.
Es hora de hablar de amor,
lo hemos dejado para el final:
¡ay hombres sin razón,
que desertáis de vuestro corazón.
No podrás callarme
ni envenenarme
ni tan siquiera
osas acompañarme.
Te limitas, te rebotas,
te encierras en tus falsas
ideas.
Pero un día más sale
el sol,
salen los astros
y la líridas en este mes
de Abril,
para decirte que aún
creo en ti.
aquella que pide la paz
en tus palabras,
aquella que no se apaga
aunque lo intenten a raudales.
Es hora de hablar de amor,
lo hemos dejado para el final:
¡ay hombres sin razón,
que desertáis de vuestro corazón.
No podrás callarme
ni envenenarme
ni tan siquiera
osas acompañarme.
Te limitas, te rebotas,
te encierras en tus falsas
ideas.
Pero un día más sale
el sol,
salen los astros
y la líridas en este mes
de Abril,
para decirte que aún
creo en ti.