Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tras larga, larga ausencia, vuelto aquí,
a este invierno mío y del pueblo,
a la penúltima casa, bastión de ladrillos
de tosco moldeado de la penúltima esquina
poblada de mi sino, le rehíce entusiasta
para todas mis vidas: su vieja fachada,
sus anchas paredes y el ala herrumbrada
de zinc de su techo; centenario todo,
hasta su hálito ambiente.
Como peregrino fiel a sus enseres,
en los enrejados rectángulos vítreos
de sus dos ventanas vetustas y hondas,
melancólicamente, dispongo sereno,
además de lo dulce, agridulce y amargo,
lo ileso y florido de mis experiencias.
Corazón latente de mi sobria casa,
fantaseo futuro lo que fui perdiendo,
pues, un raro optimismo, inusitado, alegre,
vibra en mis paredes pecho y casa adentro.
¿Qué habrá para mí, en ésta, la penúltima casa
de la penúltima esquina poblada de mi sino?
No obtengo respuesta, por supuesto, pero,
un algo me dice: “Persevera, persevera
como siempre, soñador de sueños”.
Y escribo:
Llamado por el fuego mi instinto ritual,
en reminiscencia de lumbres arcaicas,
con fragante lasca de astilla prendida,
le enciendo a la noche dos o tres pabilos
y liberto sombras: Unas, se dispersan
ventanas afuera con prófuga urgencia
buscando la noche como quien el monte.
Otras, se arrinconan dentro, sumisas,
silentes y sabias como esclavas viejas.
Junio, riguroso, hiela sin clemencia,
y desde la bruma de los campos gélidos,
irrumpe un caballo que atisbo y no veo,
repicando cascos sobre el lomo roto
del primer asfalto. Y lo siguen otros,
igualmente etéreos. Montados parece,
pues, al ver nuevamente la casa habitada
y en sus dos pupilas la luz renacida,
tanteando adherencia o desafiando
contra a los ideales de su causa épica,
alguien grita ronco, borracho quizás,
de caña y delirio de intrépido ayer:
-“¡Viva José Artigas, carajo nomás!”
Y luego el silencio. Silencio de pueblo…
Haya sido cierto o ensueño tal vez,
ya sé mi motivo de extraño alborozo:
Retorné a mi patria como en utopía,
retorné a la cuna del prócer perenne,
a su diecinueve de junio onomástico,
al amparo arcaico de su Sauce Solo,
con un cometido cardinal de entrañas:
Retemplar mi esencia, tenaz, ¡oriental!
…………………………………………
*José Gervasio Artigas: Prócer Nacional Uruguayo cuyo natalicio es el 19 de junio y su festejo es heredad de la ciudad de Sauce Solo, sita en el departamento de Canelones en la República Oriental del Uruguay.
Safe Creative: 1405060808556
a este invierno mío y del pueblo,
a la penúltima casa, bastión de ladrillos
de tosco moldeado de la penúltima esquina
poblada de mi sino, le rehíce entusiasta
para todas mis vidas: su vieja fachada,
sus anchas paredes y el ala herrumbrada
de zinc de su techo; centenario todo,
hasta su hálito ambiente.
Como peregrino fiel a sus enseres,
en los enrejados rectángulos vítreos
de sus dos ventanas vetustas y hondas,
melancólicamente, dispongo sereno,
además de lo dulce, agridulce y amargo,
lo ileso y florido de mis experiencias.
Corazón latente de mi sobria casa,
fantaseo futuro lo que fui perdiendo,
pues, un raro optimismo, inusitado, alegre,
vibra en mis paredes pecho y casa adentro.
¿Qué habrá para mí, en ésta, la penúltima casa
de la penúltima esquina poblada de mi sino?
No obtengo respuesta, por supuesto, pero,
un algo me dice: “Persevera, persevera
como siempre, soñador de sueños”.
Y escribo:
Llamado por el fuego mi instinto ritual,
en reminiscencia de lumbres arcaicas,
con fragante lasca de astilla prendida,
le enciendo a la noche dos o tres pabilos
y liberto sombras: Unas, se dispersan
ventanas afuera con prófuga urgencia
buscando la noche como quien el monte.
Otras, se arrinconan dentro, sumisas,
silentes y sabias como esclavas viejas.
Junio, riguroso, hiela sin clemencia,
y desde la bruma de los campos gélidos,
irrumpe un caballo que atisbo y no veo,
repicando cascos sobre el lomo roto
del primer asfalto. Y lo siguen otros,
igualmente etéreos. Montados parece,
pues, al ver nuevamente la casa habitada
y en sus dos pupilas la luz renacida,
tanteando adherencia o desafiando
contra a los ideales de su causa épica,
alguien grita ronco, borracho quizás,
de caña y delirio de intrépido ayer:
-“¡Viva José Artigas, carajo nomás!”
Y luego el silencio. Silencio de pueblo…
Haya sido cierto o ensueño tal vez,
ya sé mi motivo de extraño alborozo:
Retorné a mi patria como en utopía,
retorné a la cuna del prócer perenne,
a su diecinueve de junio onomástico,
al amparo arcaico de su Sauce Solo,
con un cometido cardinal de entrañas:
Retemplar mi esencia, tenaz, ¡oriental!
…………………………………………
*José Gervasio Artigas: Prócer Nacional Uruguayo cuyo natalicio es el 19 de junio y su festejo es heredad de la ciudad de Sauce Solo, sita en el departamento de Canelones en la República Oriental del Uruguay.
Safe Creative: 1405060808556