Doblezero
Poeta adicto al portal
La Pirata
(serventesios asonantados)
Diviso una muralla circundante
de mástiles y glóbulos de espuma;
un cerco, una alambrada de estandartes
sudando en remolino hacia la oscura.
Mis hombres se sacuden la metralla
salada de cromado escalofrío.
Devoro con la proa a la galaxia
que lleva en su reflejo al enemigo.
Mi gárgola se afila con las olas
cortando de raíz sus camarotes.
De viento son las fieras, son las hordas
que tiran de mis velas con dragones.
Fermenta por su tuétano un espanto
de lágrima maciza en la trinchera.
El porte de su flota va menguando
de cumbre, a monte, a roca, a grano, a arena.
Sus barcos cicatrizan en la bruma
con puntos de sutura y de colmillo.
Son criptas detenidas en las dunas
acuosas de un océano perdido.
Gobierno un tiburón de cien cañones,
un perro de Neptuno a mis espuelas
que gruñe al azafrán del horizonte
prendido de almenaras y de guerra.
Mi popa es la serpiente de silencio;
las aguas son madera y voladura,
son sueños de alquitrán, son esqueletos
de cantos gregorianos y burbuja.
Son peces de cartón, son el cadáver
de estrellas detenidas en el pozo.
Son velas de carbón, son elefantes
buscando cementerios en el fondo.
Y yo, la capitana de ojo tuerto,
la voz de Poseidón en la batalla,
la furia de salitre y barlovento:
soy pólvora al timón de “La Pirata”.
Autor: Doblezero
Última edición: