sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La poesía más triste de todos los tiempos
es el de un hombre llamado Lucero
que los diamantes de sus ojos
eran pura poesía
pero él no era feliz
nadie de su familia le apoyaba
se sentía solo
no tenia pareja
ni amigos
no se sentía útil en la vida
pero había algo que lo hacía diferente
y era escribir
se sentía un poeta para atrapar sueños
Lucero era un poeta extraordinario
pero su vacio era tremendo
su vida era solitaria
todo el mundo se cabreaba con el
su sueño era ser un gran escritor
y que la gente lo quisiera
pero el veía que lo valoraban poco
a pesar de su grandeza humana
y el quería ser querido y respetado
sus lágrimas eran húmedas
y su voz lloraba
y un día murió
y dejo una carta a la poca gente que lo conocía y era la siguiente,
papa y mama y mis pocos amigos
yo solo quería ser feliz
y mis sueños eran lo que me hubieran ayudado a serlo,
nunca os disteis cuenta de lo que escribía
mi mundo ha sido muy triste
y mi alma ya no está aquí
pero mi recuerdo era ser alguien especial
nunca he conocido el amor
ni la amistad
ni el cariño
en la vida he sido solitario
he estado en tierra de nadie
mis sueños se han roto
el mundo nunca conocerá al poeta Lucero
ni sabrá donde hubiera llegado
mi muerte ha llorado lágrimas de sangre
pero ahora que no estoy
solo quiero deciros a mis padres
que a pesar de todo os he querido
aunque no siempre nos hemos entendido
pero lloverán lágrimas del cielo
cada vez que lloréis por mi
y así Dios dará a conocer al mundo mi arte
algún día este escrito dará la vuelta al mundo
y es entonces cuando seré eterno
y llegare a ser una leyenda.