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La Princesa y la Guerrera

Felizmente muerto

Sonriele a la Vida... y a la Muerte.
Ophelia y Elsa.
La princesa, y la Guerrera.




Cuentan las viejas lenguas,
Que hace mucho tiempo atrás,
En un lejano reino, la guerra estalló.
Y el amor de dos jóvenes, se separó.


El padre de la princesa, con odio envió
A la amante, de su hija, al terreno de dolor.
Y cada noche, a través de la luna
Compartían una canción…


El estallido del grito de guerra, más allá de la montaña,
trae a mi pobre corazón,
angustia y temor.


Mis alas rotas son tuyas,
mi diosa, mi bella.
Que te acompañen siempre
y te hagan volver…
A mí.


Mi dulce princesa, que en tu castillo espera,
recuérdame, por siempre,
recuérdame, si no puedo volver.
Escucha mi canto, escucha mi voz
que la hermosa luna, te lleve mi canción.


Un susurro que me embriaga,
esta noche estas aquí.
Amada Ophelia,
amada guerrera.
Tus palabras, son versos que besan mi alma
Y me hacen llorar,
tu recuerdo palpita en mi corazón…


No, por favor, querida, no llores más,
no necesito tu llanto escuchar.
Quiero oír de tu boca
palabras de aliento,
que la luna ilumine,
y acabe nuestro tormento.


¡Únete a mí canción!
Vuelve ophelia, corazón.
Únete a mí, eliminemos el dolor.
Necesito tu amor,
Únete a mí, custodia de mi espíritu.
¡Vuelve por favor!


Únete a mí en canción.




La princesa y la guerrera,
Unidas por amor,
Juntas a pesar de la distancia
Por su hermosa canción.
Sus almas, fuera de ellas,
Se acariciaran,
Pues lejanos sus cuerpos están.


El abrazo final, se juntó al dolor
La guerrera herida, le dice adiós…


¡No!
¡No por favor!,
¡Ophelia no,
no te vayas!
Te necesito.
¡No me dejes!


Adiós corazón, mi hermosa princesa.
La batalla fue dura, caí.
Tu recuerdo estará,
conmigo en la eternidad.
Y tus besos me acompañaran,
en la soledad.


No temas por mí,
no me llores por favor,
las lágrimas manchan tu piel.
La muerte ha sido, de mi cuerpo nada más
mi alma es libre de andar.


Seré la brisa que por tu ventana entre
Seré el sol, que revestirá tu ser,
el agua que limpie tu piel y tu mente,
la espada que se cubrirá, de la sangre de aquel
que daño te haga.


Y la princesa perdió la razón,
la muerte de su amada por dentro la destrozo.
Y el diablo, con malicia, a visitarla fue,
con mentiras y su risa,
la convenció, de algo terrible hacer.


¡No, Elsa, detente amor!
Lo siento Ophelia, es mucho dolor.
Espera, no lo hagas
Aun tienes porque vivir.


Sin ti a mi lado, que queda, solo sufrir.
No lo hagas, escúchame,
Satán a tu alma incita.
El te desea, y en el suicidio te tendrá.
No lo hagas amada, o juntas no podremos estar.


¡No!


Ahí voy ,a tus brazos,
Ahí voy,
espérame, espérame
que juntas estaremos, tú y yo...


Y el poema termina, con la princesa muerta.
El diablo sonríe, ante su nueva presa.
Ophelia, sola ha quedado. Y su llanto
las áridas tierras del reino ha poblado.


Bienvenida Elsa, a tu nuevo hogar.
El fuego, las llamas,
calor te brindaran.
Olvida a Ophelia,
ámame a mi,
o entonces,
tu sufrir, no tendrá fin.


 
Última edición:
Ophelia y Elsa.
La princesa, y la Guerrera.




Cuentan las viejas lenguas,
Que hace mucho tiempo atrás,
En un lejano reino, la guerra estalló.
Y el amor de dos jóvenes, se separó.


El padre de la princesa, con odio envió
A la amante, de su hija, al terreno de dolor.
Y cada noche, a través de la luna
Compartían una canción…


El estallido del grito de guerra, más allá de la montaña,
trae a mi pobre corazón,
angustia y temor.


Mis alas rotas son tuyas,
mi diosa, mi bella.
Que te acompañen siempre
y te hagan volver…
A mí.


Mi dulce princesa, que en tu castillo espera,
recuérdame, por siempre,
recuérdame, si no puedo volver.
Escucha mi canto, escucha mi voz
que la hermosa luna, te lleve mi canción.


Un susurro que me embriaga,
esta noche estas aquí.
Amada Ophelia,
amada guerrera.
Tus palabras, son versos que besan mi alma
Y me hacen llorar,
tu recuerdo palpita en mi corazón…


No, por favor, querida, no llores más,
no necesito tu llanto escuchar.
Quiero oír de tu boca
palabras de aliento,
que la luna ilumine,
y acabe nuestro tormento.


¡Únete a mí canción!
Vuelve ophelia, corazón.
Únete a mí, eliminemos el dolor.
Necesito tu amor,
Únete a mí, custodia de mi espíritu.
¡Vuelve por favor!


Únete a mí en canción.




La princesa y la guerrera,
Unidas por amor,
Juntas a pesar de la distancia
Por su hermosa canción.
Sus almas, fuera de ellas,
Se acariciaran,
Pues lejanos sus cuerpos están.


El abrazo final, se juntó al dolor
La guerrera herida, le dice adiós…


¡No!
¡No por favor!,
¡Ophelia no,
no te vayas!
Te necesito.
¡No me dejes!


Adiós corazón, mi hermosa princesa.
La batalla fue dura, caí.
Tu recuerdo estará,
conmigo en la eternidad.
Y tus besos me acompañaran,
en la soledad.


No temas por mí,
no me llores por favor,
las lágrimas manchan tu piel.
La muerte ha sido, de mi cuerpo nada más
mi alma es libre de andar.


Seré la brisa que por tu ventana entre
Seré el sol, que revestirá tu ser,
el agua que limpie tu piel y tu mente,
la espada que se cubrirá, de la sangre de aquel
que daño te haga.


Y la princesa perdió la razón,
la muerte de su amada por dentro la destrozo.
Y el diablo, con malicia, a visitarla fue,
con mentiras y su risa,
la convenció, de algo terrible hacer.


¡No, Elsa, detente amor!
Lo siento Ophelia, es mucho dolor.
Espera, no lo hagas
Aun tienes porque vivir.


Sin ti a mi lado, que queda, solo sufrir.
No lo hagas, escúchame,
Satán a tu alma incita.
El te desea, y en el suicidio te tendrá.
No lo hagas amada, o juntas no podremos estar.


¡No!


Ahí voy ,a tus brazos,
Ahí voy,
espérame, espérame
que juntas estaremos, tú y yo...


Y el poema termina, con la princesa muerta.
El diablo sonríe, ante su nueva presa.
Ophelia, sola ha quedado. Y su llanto
las áridas tierras del reino ha poblado.


Bienvenida Elsa, a tu nuevo hogar.
El fuego, las llamas,
calor te brindaran.
Olvida a Ophelia,
ámame a mi,
o entonces,
tu sufrir, no tendrá fin.



Es de los poemas más bonitos que he leído, una leyenda hecha verso. Dos mujeres enamoradas, un dramático final, un dolor. Qué hermosos versos, me sorprenden bastante.

Mis estrellas y algo más.
 
Es de los poemas más bonitos que he leído, una leyenda hecha verso. Dos mujeres enamoradas, un dramático final, un dolor. Qué hermosos versos, me sorprenden bastante.

Mis estrellas y algo más.

Estimada dama, gracias por ser la primera en comentar. Me agrada la forma como lo describe, es más o menos lo que esperaba que dijeran por el, yo, como su autor, me siento complacido.
Agradezco sus estrellas. Saludos…
 
que genial historia la suya, llena de sangre, de amor y de olvido. son dos damas hermosas sin dudas, pero lo mejor es que son contrapartes de ellas mismas, son necesarias para que las dos sonrían
un placer pasar
ius
 
que genial historia la suya, llena de sangre, de amor y de olvido. son dos damas hermosas sin dudas, pero lo mejor es que son contrapartes de ellas mismas, son necesarias para que las dos sonrían
un placer pasar
ius

Un placer recibirle caballero. Si tiene razón en lo que dice, son tan necesarias, como el fuego al oxigeno, o la muerte a la vida…
Gracias por pasar, Caballero esmeralda…

Saludos…
 
La desesperación… la desesperanza… Ofelia se embriaga de ellas decidiendo con los ojos vendados caer al abismo de la muerte.

Que manera de terminar el poema. Elisa tomando la espada de Ofelia y haciendo rodar su cabeza frente a su amante. (o así me gusta imaginarla).

Le has puesto mucho de ti al poema, la manera en como hablas… en como piensas…

En cierto punto me pareció verte detrás de las letras, algo que pareció muy interesante…

Gran poema, mi queridísimo.

Esta princesa nunca olvida dejar su sombra por tus letras.

Besos infinitos.
 
La desesperación… la desesperanza… Ofelia se embriaga de ellas decidiendo con los ojos vendados caer al abismo de la muerte.




Que manera de terminar el poema. Elisa tomando la espada de Ofelia y haciendo rodar su cabeza frente a su amante. (o así me gusta imaginarla).


Le has puesto mucho de ti al poema, la manera en como hablas… en como piensas…


En cierto punto me pareció verte detrás de las letras, algo que pareció muy interesante…


Gran poema, mi queridísimo.


Esta princesa nunca olvida dejar su sombra por tus letras.


Besos infinitos.




Desde la torre en llamas de mi mausoleo, donde mi muerto corazón renace, recibo sus besos amada, y con ellos me envuelvo, y en el fuego me disuelvo.

Como siempre, su comentario completa mi obra, sin usted para mirar, soy un poeta sin musa, un árbol sin hojas, un muerto sin sombra… Gracias amada Princesa, gracias por sus continuas visitas a mi humilde morada…
Mi corazón ensangrentado, para usted…
 
que intensidad y que entrega desmedida es una de esas historia donde el drama reina y la tragedia culmina con cada letra maravilloso esas dos caras de un mismo ser uno muriendo y otra vivendo pero en la muerte de si misma, aplausos siempre ese estilo gotico reinante en tus escritos me encanta sabes me transportas a esos lugares donde tu psquis viaja en esas noches frias envueltas de obscuridad el amor en esas noches es de veras intenso.
felicitaciones sobri abrazos mis estrellas si que me hacia falta leerte ya te extrañaba besos un placer enorme entrar en tu rincon oculto...
 
que intensidad y que entrega desmedida es una de esas historia donde el drama reina y la tragedia culmina con cada letra maravilloso esas dos caras de un mismo ser uno muriendo y otra vivendo pero en la muerte de si misma, aplausos siempre ese estilo gotico reinante en tus escritos me encanta sabes me transportas a esos lugares donde tu psquis viaja en esas noches frias envueltas de obscuridad el amor en esas noches es de veras intenso.
felicitaciones sobri abrazos mis estrellas si que me hacia falta leerte ya te extrañaba besos un placer enorme entrar en tu rincon oculto...

Y como siempre, yo le extrañaba a usted en mis letras, deja usted un aura magnifica con cada personalidad. Como cascabel, su veneno me aturdía, y ahora, el fuego de sus pétalos es magnánimo…
Gracias por estar….
 
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