Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Prisión
Prisión era el ahogo:
la garganta partida
por el grito furioso,
el que con ira sin frenos
a punto de desatar la rabia
colapsaron las palabras
en la boca
a fuerza tapada.
Tenía rencor,
tenía lágrimas,
por eso ardía tanto
cuando al final lo tragaba;
Busque en la calle
un refugio contra mi casa
para olvidar las afrentas
Pero
aunque el rencor se tornó
una huella en tela
la censura fue condena perpetua;
por ese grito
contiguo a la nada,
algún día
me cobraré la venganza.
A. Ira
Prisión era el ahogo:
la garganta partida
por el grito furioso,
el que con ira sin frenos
a punto de desatar la rabia
colapsaron las palabras
en la boca
a fuerza tapada.
Tenía rencor,
tenía lágrimas,
por eso ardía tanto
cuando al final lo tragaba;
Busque en la calle
un refugio contra mi casa
para olvidar las afrentas
Pero
aunque el rencor se tornó
una huella en tela
la censura fue condena perpetua;
por ese grito
contiguo a la nada,
algún día
me cobraré la venganza.
A. Ira