Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La Prosapia
Eres, amor, la más bella,
y tú lo sabes, mi flor.
Tan bellas eres y tan radiante,
que un pedestal te haré en decoro,
para que sepan que fuiste el oro,
de un mendigo que pide amante
toda la joya y todo el figo,
aunque me enfigue la oculta parte.
Tu inmaculado cielo me atrapa,
pero hija, deja que te atrape,
que hace tanto tiempo
que la carne arrapa,
que me subo al monumento
sin permiso y con la zarpa,
del que asedia todo un piso
sin pagarte la prosapia.