Nadie escribe
Poeta recién llegado
La puerta oxidada me llevó a un rincón
me elevó entre baldosas antiguas
me sumergió en una noche alejada.
Allí el sol nunca llegó, no necesitaba,
sus labios en los míos, y el rocío,
el manto y el amor como aliento
que al tiempo llenaba.
Allí, impenetrable sus ojos contradecían
el silencio ahogado de un amor lejano
en grietas y bifurcaciones,
sin embargo, perfecta la cama.
me elevó entre baldosas antiguas
me sumergió en una noche alejada.
Allí el sol nunca llegó, no necesitaba,
sus labios en los míos, y el rocío,
el manto y el amor como aliento
que al tiempo llenaba.
Allí, impenetrable sus ojos contradecían
el silencio ahogado de un amor lejano
en grietas y bifurcaciones,
sin embargo, perfecta la cama.