MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me entierran.
Intento moverme.
¡Golpeo! ¡Golpeo!
Tiembla la madera.
No escuchan.
Me entierran.
¡Estoy vivo!
¡Vivo!
Pataleo.
Me muevo.
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
Alguien llora a lo lejos.
Les hablo.
¡Grito!
Me muevo
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
No oyen.
Logro mirar
por un punto de luz.
Abren una ventana oscura.
Aparente la muerte
apoya una escalera.
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
Mis uñas desgarradas
dibujan la madera.
Intento moverme.
¡Golpeo! ¡Golpeo!
Tiembla la madera.
No escuchan.
Me entierran.
¡Estoy vivo!
¡Vivo!
Pataleo.
Me muevo.
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
Alguien llora a lo lejos.
Les hablo.
¡Grito!
Me muevo
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
No oyen.
Logro mirar
por un punto de luz.
Abren una ventana oscura.
Aparente la muerte
apoya una escalera.
¡Golpeo!
¡Golpeo!
¡Golpeo!
Mis uñas desgarradas
dibujan la madera.
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