Nýcolas
Poeta asiduo al portal
En modo alguno tiene culpa cierta el corazón que se topa con corazones demasiado débiles. ¿Cómo elegir a quién amar ó a una estrella habiendo tanta...? El puño de sangre que late impasible ante la tormenta... repite el eco de su reflexión: ¡¡hay corazones demasiado fuertes que no tienen culpa alguna de amar a corazones demasiado débiles!!... Y entre truenos: para el corazón que busca el aliento del abismo toda mirada es una eternidad.