elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escupo!
Toda la puta basura que llevo dentro!
Os abandono:
miedos,
fantasmas,
fobias,
fracasos
frustraciones,
falacias,
¡Dejadme en pàz por favor, buscaos a otra!
Yo sinceramente estoy hasta los huevos.
Cuántas malas palabras empiezan por f,
no me había dando cuenta,
Fiesta, felación, fornicar, fantasear,
esas no son malas,
el deseo es bueno.
!Comed buitres carroñeros!
Os dareis un festín a mi costa.
Os doy mi corazón,
mi cerebro,
mi páncreas,
mi estómago
mi hígado,
Comed mi bilis!
Así tal vez no me muera de un tumor asesino
en esas vías, como mi madre,
que se murió por vivir,
esa puta mierda de vida que le tocó.
Quizás alguno de sus hijos la haya heredado.
Si no hubiera nacido,
no se habría muerto.
Pero algunos tenemos esa suerte,
la de nacer,
le podían dar por culo a ese espermatoizoide,
que precisamente no fué lo que hizo,
y en mi caso a su dueño también.
¡Qué pena no poder escoger!
morir algún día,
de vez en cuando.
Pues este fin de semana me muero
que me apetece,
total no dan nada en la tele,
pero te tienes que conformar con tirarte en el sofá
y meter la cabeza debajo de una manta.
Porque no aguantas nada ni a nadie,
y dicho sea de paso
¡Qué mal me caigo algunas veces!
¡Esta tía es tonta!
Pues sra. Del Blanco,
podías llevarme contigo no para siempre,
-de momento-,
unos días de vacaciones,
la primera quincena de septiembre,
que es temporada baja.
Me meto en esa urna.
Déjame estar un ratito en esa urna contigo,
anda no seas egoísta.
¡Joder qué gusto!
Si sigo vomitando,
tal vez algún día me quede limpia,
para volver otra vez a llenarme de mierda,
Y volver a escupir.
¡Comed, comed, comedme buitres!
Jalad toda mi carroña,
Mientras yo, os hago una queimada.
Conjuro de la queimada
Búhos, coruxas, sapos y brujas
Diablos, trasnos y diablos, espíritus
de los nevados valles
Cuervos, pintigas y meigas, hechizos
de las medicinas
Podres cañotas agujereadas hogar de
los gusanos y alimañas
Fuego de las Santas Compañas,
mal de ojo, negras brujerías
Olor de los muertos, truenos y rayos
Aullido del perro, mensajero de la muerte,
morro del sátiro y pie de conejo
Pecadora lengua de la mala mujer casada
con hombre viejo
Averno de Satán y Belcebú, fuego de los
cadáveres ardientes
Cuerpos mutilados de los indecentes
Peidos de los infernales culos, mullido
de la mar embravecida
Barriga inútil de la mujer soltera
Hablar de los gatos que andan a la xaneira
Greña puerca de la cabra mal parida
Con este fol levantaré las llamas de este
fuego que se parece al del infierno
Huirán las brujas a caballo de sus escobas,
yendo a bañar en la playa de las arenas
gordas
¡Oír, oír!
Los rugidos que dan las que no pueden dejar
de quemarse en aguardiente,
quedando así purificadas
Y cuando este brebaje baje por nuestras
gargantas
Quedaremos libres de los males de
nuestra alma y de todo embrujamiento
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego,
a vosotros hago esta llamada:
Si es verdad que tienes más poder
que la humana gente, aquí y ahora
Hacer con los espíritus de los amigos
que están fuera
Participen con nosotros de esta queimada
(Dedicada, a alguien que le gusta,
y no los poemas de amor.
Una queimada, sin duda,
una de las mejores compañías junto a unos amigos
alrededor de una hoguera.
He visto unas cuantas queimadas,
y he oído y leído varia veces el conjuro,
pero he de confesar que sólo he leído
esta joya de verdad, hoy por primera vez).
El esconxuro o conjuro tradicional
de la queimada fue inventado en Vigo
en 1967 por Mariano Marcos Abalo
para una fiesta de juegos florales
de las muchas que entonces tenían lugar
en un barco decomisado
amarrado en el puerto de la ciudad.
El éxito hizo que otras empresas
empezaran a vender copias por su cuenta,
sin ninguna autorización y sin citar su nombre,
lo que puede haber contribuido a la creencia
de que el conjuro era de un autor anónimo.
En 2001, Abalo decidió registrar la propiedad intelectual del conjuro
Antonia Mauro del Blanco
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